jueves, 26 de febrero de 2026

La muerte del “Mencho”, ¿el fin del CJNG? 1

 

La respuesta de diversas células del CJNG asentadas en distintos estados del país, varios aledaños a Jalisco, sede de ese grupo delictivo, ha sido en extremo violenta. En el Centro-Occidente y hasta Tamaulipas y Baja California, los bloqueos y quema de vehículos se extendieron durante todo el día. Incluso, las redes sociales fueron inundadas de videos y mensajes con mentiras y fakenews, los cuales pretendían hacer del país un incendio, pero nunca fue así. Al operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera, el “Mencho”, siguió una campaña de contrapropaganda, quizás un poco débil, del gobierno federal, pero entendible.

Este episodio, que nada tiene que ver con la guerra contra el narco declarada por el espurio Felipe Calderón, quien en realidad con su secretario de Seguridad que favoreció a un grupo delincuencial, hoy preso por narco en Estados Unidos, generó las condiciones para la expansión y consolidación del CJNG liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, AKA El Mencho, mostró la capacidad de respuesta del crimen organizado y también la fuerza del Estado mexicano. Dos fuerzas que en el enfrentamiento del domingo perdió el CJNG y sus células en todos los estados del país en los que abundaron los bloqueos, particularmente en Jalisco, Michoacán y Guanajuato.

Son tres estados en los que el CNJG ha sentado su dominio por diversos medios, en los que el terror, el miedo, la extorsión y la violencia criminal son continuas. En Jalisco, con sospechas de que los gobiernos de Movimiento Ciudadano permitieron su prevalencia, la respuesta del crimen organizado fue atroz. Situación que, por lo menos hasta el lunes, siguió en algunas zonas, mientras la sociedad jalisciense intentaba reincorporarse. En Michoacán, en varias áreas, sobre todo en Tierra Caliente, el CJNG ha conformado e integrado a grupos delincuenciales locales a su estructura. Franquicias que operan con impunidad. En Guanajuato, el escenario es similar o peor.

Ahora bien, la muerte del Mencho ha aclarado, con particular contundencia, el papel de los medios corporativos golpistas, sus escribanos y locutores, y múltiples respuestas, muchas desquiciadas, en las redes sociales, en las que por medio de IA intentaron construir una realidad paralela en la que el país se incendiaba. Efectivamente, hubo violencia. Al menos 27 personas, entre soldados e integrantes de la Guardia Nacional, el Ejército mexicano y otros funcionarios estatales, fueron víctimas de la refriega desatada por los delincuentes, pero hubo muy pocas víctimas civiles.

¿La muerte del Mencho augura el fin del CJNG? Es de dudarse. Entre las hipótesis que implica, resaltan la posible guerra intestina al interior de la organización criminal por el liderazgo; la fragmentación de las distintas células que debían obediencia al CJNG, ahora sin líder máximo, o el fin de las franquicias que el Mencho tuvo la capacidad empresarial de crear para expandir su dominio, tanto en México como en otros países del mundo. Las preguntas son parte de un ejercicio de imaginación, más que certezas. Se comenta que el Tuli, ese personaje que tenía millones de pesos y miles de dólares en efectivo, quien encabezó la respuesta violenta del CJNG, hasta que fue eliminado por el Ejército mexicano, era el previsible heredero, pero su abatimiento deja dudas.

El Mencho tuvo la capacidad empresarial para tejer una amplia red de complicidades con empresarios y políticos en México, la que se expandió también a Estados Unidos y otros países del mundo. ¿Qué pasará con esta red criminal? En nuestro país no solo expandió su tráfico con estupefacientes hasta tener al fentanilo entre sus grandes productos de exportación, en particular para el país del norte y sus adictos, sino a nivel global se convirtió en el cartel criminal más importante, el cual superó a otras mafias globales, con su particular manera de integrarse al capitalismo. Recordemos que el capital no tiene patria. Lo interesante del dominio y dinámica del CJNG, es su capacidad de expandirse como una corporación empresarial que se fue imponiendo en el mundo capitalista. ¿En qué quedará su enorme actividad empresarial-criminal?

sábado, 7 de febrero de 2026

Fascismo mediático

 

El ministro presidente de la SCJN, participó en Querétaro, en el contexto de la reunión de aniversario de la Constitución de 1917, una situación un tanto inapropiada. Permitió que dos de sus asistentes, ante un incidente de café y crema que le cayeron en los zapatos, se agacharan a limpiárselos. La nota principal fue publicada por La Jornada, cuyo reportero describió el hecho como algo insólito, pero no escandalizó al respecto. La derecha fascista y sus medios corporativos, en cambio, han iniciado un golpeteo político e ideológico, tachando al ministro Aguilar de “racista”. Un indígena racista, pero el fascismo mediático se olvida que el racismo inverso no existe y que el ministro llegó a la SCJN por el voto popular. Los medios corporativos, desde antes de la elección del actual Poder Judicial, enfilaron una campaña porque su favorita SCJN anterior, ocupada por blancos y egresados de universidades elitistas, cuyos escandalosos privilegios han sido exhibidos, pero de los que la comentocracia privilegiada nada ha dicho.

Leer o escuchar los exabruptos de Azucena Uresti, Joaquín López Doriga, Adela Micha, entre otros, no aguantan el análisis. Son una serie de improperios, insultos y descalificaciones en contra de un hombre de los pueblos originarios que actualmente ocupa la presidencia de la SCJN. Por supuesto, el ministro presidente debió de haber evitado inmediatamente que sus asistentes hicieran lo que hicieron, pero fue una equivocación que no se justifica con los improperios de la derecha. Hace un par de semanas, las lujosas camionetas que el área administrativa había adquirido, provocó un escándalo mediático, en el incluso resaltó que el periódico Reforma había alterado los costos para hacer su nota periodística más escandalosa. Lo que está claro, en esta nueva etapa del Poder Judicial, y en particular de la SCJN, es la extrema vigilancia del fascismo mexicano sobre sus integrantes, pues extrañan a la anterior SCJN que les prodigaba amparos y privilegios. El mejor ejemplo es del deudor fiscal Ricardo Salinas Pliego, quien sigue debiendo más de 30 mil millones de pesos.

No hay disculpa para el suceso en el que sus asistentes reaccionaron de manera negativa, sin prever que los medios corporativos, de derecha e izquierda, los están vigilando, tampoco en el hecho de que el ministro presidente no se haya deslindado en el momento de una situación que posteriormente les dio a los medios fascistas nota, que se convirtió en insultos e improperios. A los medios corporativos golpistas no les interesan las disculpas y explicaciones que después ofreció el ministro Aguilar. El hecho es que están buscando escandalizar lo que sea para ocultar otros asuntos, como las listas de mexicanos y mexicanas, sobre todo empresarios y miembros de las elites económicas, en los archivos de Jeffrey Epstein, el conocido pedófilo y pederasta que solía invitar a los oligarcas y políticos de todo el mundo a compartir sus perversiones y abusos en contra de mujeres y menores de edad. En ningún medio corporativo, se han revisado esas listas. Sin duda, aparecer en esos archivos a nadie hace culpable de los crímenes sexuales de Epstein, pero la sospecha se alimenta.

El desvarío de ministro Aguilar fue un buen pretexto para enfilar un nuevo ataque racista, clasista y discriminatorio en contra de un personaje que sin ambages se ha declarado oriundo de los pueblos originarios de este país. La andanada de insultos e improperios son parte de un escándalo mediático que busca desautorizar a la nueva SCJN. Los medios corporativos golpistas necesitan a la anterior SCJN porque su blanquitud les autorizaba otorgar privilegios a los oligarcas y a otras elites mediáticas. El presidente de la SCJN tendrá que estar más atento a las situaciones en las que se involucra. Su investidura lo exige y su arribo al máximo cargo del Poder Judicial, debe estar más allá de cualquier diatriba y cuestionamiento insano y escandalosamente mediático de los fascistas parapetados en los medios corporativos golpistas.