domingo, 1 de marzo de 2026

Las guerras de un pedófilo y un genocida

 

Los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, resultaron en la muerte del máximo líder iraní, Ali Jamenei, y el asesinato de unas 160 niñas. Ambos países sabían dónde estaban el gobernante y las niñas. Su proceder es más que evidente. No solo buscaban matar a un líder religioso, sino también a unas niñas inocentes que asistían a la escuela. No hay duda que el pedófilo y el genocida van por otro pueblo para asesinarlo arteramente. No les interesa la paz. La gran mentira trumpista y de MAGA, sobre pueblos y países que ni siquiera conocen, pero que odian con denuedo solo porque un desquiciado pedófilo les asegura que esos pueblos son el mal y los malos, mientras los blancos supremacistas cristianos, en particular los pentecostales, son los elegidos del dios cristiano, además de los judíos sionistas.

El mundo como lo conocemos, no solo está cambiando a pasos acelerados, sino está retrocediendo de manera siniestra. El pedófilo está sepultando la arquitectura institucional internacional, herencia de la posguerra del siglo pasado, sino también el sistema comercial sustentado en la globalización y el neoliberalismo. Según su esquizofrénico pensamiento, para que Estados Unidos recupere lo que perdió hace décadas, excepto su capacidad de asesinar pueblos enteros e inventar guerras, el mundo actual tiene que sucumbir. Por su parte, Netanyahu, el genocida, ha encontrado en Trump, el gran compañero asesino de pueblos y naciones. Al sionista fascista no le basta con estar matando al pueblo palestino, sino que ahora va por el pueblo iraní. Asesinar niños, niñas y mujeres es su especialidad.

Sin duda es un crimen de guerra y contra la humanidad, pero la perversa moral del pedófilo y el genocida no conoce otra manera de imponer su dominio sobre otros pueblos del mundo: si no obedeces, te aniquilo. Es lo que Donald Trump repite como esquizofrénico, y lo que hace a diario Netanyahu. Un par de amorales e inmorales que inoculan odio cotidianamente. Hay que ver la reacción de algunos miembros de MAGA y sus influencers. Por ejemplo, al operativo en el que el Mencho fue muerto en Jalisco, siguió una andanada de mentiras de una conocida influencer de MAGA, quien tiene todas las consideraciones de Trump. En el caso de los seguidores de Netanyahu, solo hay que observar el comportamiento de sus soldados en Gaza. El odio los ciega.

Desde su retorno a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump gritó desaforadamente que estaba pacificando al mundo. Incluso se adjudicó el supuesto fin de al menos 7 conflictos bélicos alrededor del mundo, pero ese discurso ya ni algunos de sus grandes seguidores se lo cree. Exigía el Nobel de la Paz; no se lo dieron. La derechista junta de ese premio se lo adjudicó a María Corina Machado, venezolana que suplicaba que Trump invadiera Venezuela, sin importarle sus compatriotas venezolanos, además de entregarle la presidencia y el poder político del país conosureño. De todas maneras, la mujer en un encuentro a puerta cerrada le obsequió la medalla y el pergamino, pero Trump la desengañó, después de bombardear y secuestrar al presidente de Venezuela. No le entregó la presidencia.

Por su parte, Benjamín Netanyahu, de la mano del pedófilo, declaró una supuesta paz de muertos, sepulcros y genocidio en Gaza, que jamás ha cumplido. Sigue asesinando palestinos y presiona para adueñarse de Cisjordania. No, el pedófilo no es pacificador. Es un ente esquizofrénico agresivo, asesino. El genocida, el termino lo define. Bajo ninguna circunstancia humana ambos, el pedófilo y el genocida, se ha detenido. Su interés es asesinar pueblos enteros, no por la paz, sino por el supremacismo blanco y sionista fascista. En Trump no hay pacificación. Solo el interés por aniquilar a los pueblos cuya independencia “lesiona” su poder expansivo y dominador. Hacer del mundo un infierno es parte de las doctrinas trumpista y de Netanyahu. Mientras menos pueblos libres haya, mejor. Es la barbarie “civilizatoria”.

El suicidio, los suicidas

 

Este es un asunto recurrente en la vida de este escribano. Nunca lo he pensado o fantaseado, pero conocí a varias personas que lo lograron, sin fantasearlo, sin pensarlo. Lo hicieron y punto. La vox populi suele llamarle al suicidio la puerta falsa. Incluso algunos “expertos”, quienes jamás han estado en el lugar del suicida y de sus familiares, lo afirman. Desde la supuesta expertis de psicólogos, terapeutas, tanatólogos y otros que se van sumando, existen signos y conductas de las que hay que estar “pendientes”, porque parecen ser evidentes. Pero esto es falso, desde el punto de vista de este escribano pariente de suicidas. Nadie, por más atento que esté al comportamiento de un padre, tío, sobrino, amigo, se puede imaginar que un día se suicidará. La expertis de la que presumen muchos ni siquiera se acerca a la realidad del suicidio, los suicidas y su parentela. Sucede, aunque previamente se haya visto al suicida tranquilo, asimilando problemas o sin jamás haber presentado conductas que antecedieran a su propia muerte.

Con todo, es probable que los suicidas alguna vez hayan pensado en que desparecer de este mundo resolvería muchos problemas propios y de sus familiares más cercanos. Pero en otros, es más probable que el acto suicida sea parte de una situación límite, de un espontáneo “hasta aquí”. El suicidio de mi padre siempre ha estado revoloteando en mi mente. Sucedió hace tantos años que debería haberlo olvidado, pero no es así, porque algunas pocas imágenes de la convivencia con él y de su propia muerte –la nota roja periodística publicó una fotografía que no alcanzo a ver bien, solo veo a una persona que se ahorcó en una celda-, no me han permitido acceder al suceso y lo que implicó. Jamás he vivido el suicidio de mi padre como parte de mi vida. Sé que su figura me hizo falta en mi propia vida, pero lo único que he sabido es que fue detenido alcoholizado y encarcelado. Y al día siguiente amaneció muerto. Sin mayores explicaciones de la autoridad que lo custodiaba. Miré muy de lejos el suceso, porque el rechazo de mi familia materna a mi padre me había puesto en otro sitio.

Hace quizás unos diez años, un primo de mi hijo, el único vástago de una excuñada, se suicidó. Un joven de veintitantos años, músico, estudiante de psicología, aparentemente lleno de energía para la vida. Lo que supe es que su madre, el día del suicidio, no podía entrar a su casa, porque el joven, al parecer, había puesto algún obstáculo para entrar, y tuvo que hablarle a un amigo para que ingresara a su casa. Es decir, su mamá sabía que algo grave pasó, pero el miedo la paralizó, lo que indica que tuvo “señales”, como dicen los “expertos”, pero no las atendió. Incluso, uno de sus tíos biológicos afirmó que un par de meses antes, en el contexto de la ruptura del joven con una pareja, él le habría expresado que estaba bien. Una situación contradictoria. La familia de mi expareja, tiene problemas que atañen a la mente y el cerebro. Mi expareja, es bipolar, pero no es la única. Depresión, bulimia, bipolaridad, siempre han estado presentes. Mi suegra, de quien solo puedo decir lo maravillosa que era –poeta, lectora, fumadora, fiestera, repudiada por su esposo por su “locura”-, mientras sus hijos e hijas justificaban que mi suegro tuviera como amante a su secretaria, murió por un accidente doméstico mal atendido. ¿Un suicidio?

Estos tres casos –actualmente estoy escribiendo un libro que ojalá salga pronto, aunque sea financiado por mis escasos recursos- me llevan a reflexionar, como cada año, sobre el suicidio y los suicidas en México. Cuando mi padre murió, nadie de mi familia materna fue a su funeral. Cuando mi sobrino se suicidó, hubo un desfile de dolientes, pero solo escuché a mi ex decir que se había ahorcado; así, sin preámbulos. Cuando mi suegra murió de una septicemia avanzada, por el accidente en el que se fracturó una mano, solo escuché que no de sus hijos alegaran que mejor ni hicieran nada. Y sobre el suicidio del sobrino, solo escuché a su madre decir que “ya lo había trabajado mucho con su terapeuta”. Es decir, a nadie le importa el suicidio y los suicidas. Creo.