No es mediático, pero en Uruapan no hay gobierno, no hay agenda, no hay
intención de resolver la quiebra de la hacienda pública, tampoco la seguridad
pública. Solo el diputado Carlos Bautista Tafolla ofrece entre 5 mil y 10 mil
pesos para que las familias se conviertan en delatoras de sus propios
familiares. Un despropósito que podría augurar un fratricidio por dinero y la
imbecilidad de un diputado que ha convertido en muerto útil a su supuesto gran amigo,
el alcalde asesinado de Uruapan. La alcaldesa no-alcaldesa no tiene programas,
propuestas (agua, campo, ambientales, comercio, incendios, violencia cotidiana,
obras, etc.) sobre cómo se podrían resolver los problemas de la ciudad y del
municipio. No hay nada. Solo una gira mediática que explota el dolor por un
muerto y acusaciones manipuladas y mentirosas en contra de la presidenta
Claudia Sheinbaum. Y los medios corporativos golpistas le hacen comparsa, con
dinero de los partidos políticos –PRIAN- que buscan que sea su candidata a la
gubernatura de Michoacán.
Como comenté en redes sociales, ojalá los uruapenses, quienes realmente
están sujetos a la violencia cotidiana en el municipio, pero sobre todo en su
cabecera, reflexionen sobre si votarían por una mujer que está siendo promovida
por la derecha partidista (PRIANRD), y quien se ha olvidado de los uruapenses,
que, claro, no votaron por ella, pero que se comprometió por esos ciudadanos al
asumir la alcaldía, ilegalmente, desplazando a la síndica, a quien legalmente
le correspondía tomar esa posición. También se violentó la ley al nombrarla
para completar el periodo del asesinado esposo, porque, acorde con la
legislación vigente, debía asumir el cargo un sustituto provisional para llamar
posteriormente a nuevas elecciones. Los sombrereros, no solo violentan la ley
electoral, también pretenden erigirse en el poder político local que, a pesar
del respaldo, no lo tienen, pues la delincuencia, organizada o no, es la que decide
la cotidianeidad de los uruapenses.
En Uruapan hay un entramado de vínculos complejos en los que el crimen
organizado tiene la primacía. Acorde con investigaciones periodísticas, el
asesinado alcalde había asumido la perspectiva del narco Genaro García Luna en
cuanto a su “lucha” en contra de la delincuencia. Es decir, su lucha se dirigía
a un grupo en particular, pero no a otros que forman parte del conflictivo
entramado de la región. En la zona, hay una guerra soterrada entre
delincuentes, unos más fuertes financieramente, mejor armados y organizados que
otros. La muerte del asesinado edil, estaba anunciada. La traición de la que
fue objeto, a pesar de que la propia alcaldesa no-alcaldesa y el diputado
Bautista Tafolla pretendan negar la participación de los escoltas que debieron
proteger al alcalde, está siendo documentada. No hay, como se pretende,
fabricación. Hay un prófugo. Y los sometidos a proceso, no han explicado los
intercambios de mensajes en tiempo real y la ejecución del asesino.
Ahora bien, el dolor mediático de Grecia Quiroz no será suficiente para
superar lo que las encuestas serias registran en cuanto a la aprobación de la
presidenta de México. A pesar de la prensa mediática golpista, Claudia
Sheinbaum gobierna un país desde hace un año y los avances de sus políticas son
notables, mientras Grecia Quiroz, aunque hace poco fue nombrada, no electa,
como presidenta municipal en sustitución de su asesinado esposo, no gobierna
Uruapan. Intenta construirse una imagen mediática sin gobernar, sin agenda
gubernamental, sin importarle más que esa fotografía promovida por la derecha partidista
y algunos sectores de la oligarquía. Craso error de la sombrerera mayor, porque
lucrar políticamente con su dolor, es simple mercadotecnia electorera. La señora
Quiroz y su amiguito Bautista Tafolla, perdieron el rumbo, no solo político,
sino también ético y moral. Ambos suponen que los marchistas de Uruapan son
Michoacán y son México. Es tal su soberbia que se han hecho acompañar por la
derecha odiadora, la que no tiene una alternativa, ni proyecto ante la 4T, ante
la presidenta de México.
No hay comentarios:
Publicar un comentario