domingo, 13 de septiembre de 2026

Crueldad humana

 

El asesinato del tecladista Jonathan Meléndez y su familia, sigue pegando fuerte a muchos sectores de la sociedad mexicana. Al convertirlo los medios, en particular digitales y las redes sociales, en mediático, se disparó una situación en la que la crueldad humana sobresale. Pero no es privativo de ese caso. Gaza, por ejemplo, no debería sernos ajenos, porque exhibe claramente la crueldad del Estado de Israel y sus actuales dirigentes. Tampoco olvidemos que Estados Unidos bombardeó una escuela en Irán, en la que fueran asesinadas más de cien niñas. La crueldad humana supera la realidad.

Con todo, el caso de Atizapán, Estado de México, es revelador de lo que un mexicano puede hacer en contra de otros mexicanos. En el centro, al parecer, estuvieron unas criptomonedas valuadas en 30 millones de pesos. Y un chantaje que terminó en un asesinato atroz. La crueldad humana no tiene límites. Si asesinan animales para alimentarse, asesinar a congéneres parece ser una extensión de esa crueldad primigenia. Sin duda los humanos evolucionaron hasta ahora, porque su alimentación cambió durante miles de años hasta incluir alimentos más allá de lo agrícola. Se alimentan de otros animales, lo que favoreció su evolución.

Hemos visto en los libros de texto y otras publicaciones, escenas de “hombres primitivos” cazando mamuts. No serían los únicos animales objeto de estas prácticas, pero se alimentaban ya de otros animales. Según la idea más común de la teoría evolutiva, este tipo de consumo contribuyó de algún modo para transformar de manera radical el cerebro humano, el cuerpo humano y las prácticas sociales y culturales de esos humanos “primitivos”. En muchos sitios de youtube he escuchado el delirio que a muchos youtubers e influencers les causa esta situación. No parece haber explicación ante un ataque aparentemente irracional.

Sin embargo, no hay datos sobre si el asesino era esquizofrénico o tenía algún tipo de problemas mentales. Lo evidente, es que fue a cometer un acto cruel. Es decir, el video que circula en redes sociales cuando está en el ascensor, rumbo al departamento de sus víctimas, no muestra a un individuo enloquecido, sino a un hombre que va al lugar y sabe que le permitirán ingresar, porque lo conocen. En este sentido, la hipótesis de que estaba mentalmente afectado, sería un simple argot de sus abogados para pretender salvarlo de una cadena perpetua por el atroz asesinato que cometió. Es la parte que agrega más crueldad al caso: abogados defensores inventado lo que sea para salvar a su cliente. Justificarlo ante un crimen atroz.

El caso muestra la crueldad humana en todas sus implicaciones. Pero los crímenes atroces no solo suceden en contextos de alto perfil económico. Sin prejuiciar, el objeto de tal asesinato atroz y su familia manejaba cuentas realmente exorbitantes. No solo vivía en un área exclusiva de personas con altos ingresos, sino que, al parecer, manejaba propiedades multimillonarias de renta. ¿Por qué el asesinó ejecutó a toda una familia? Al parecer el asesino estaba mentalmente afectado por dinero. Y decidió acabar con una familia completa para ¿recuperar? el dinero que suponía suyo. ¿Pero era necesario el multihomicidio que incluyó a una mujer embarazada, una niña de 3 años de edad y una cuidadora de 21 años?

La crueldad humana tiene sus vericuetos. No es fácil pensarla, confrontarla e intentar encontrar explicaciones. ¿Se anida en mentes perversas, perturbadas? ¿O surge de situaciones extremas? ¿O es producto del odio, del simple odio a alguien? ¿O es el cansancio de un humano que por condición de clase se siente humillado y busca terminar con la situación por esta vía? Hay más preguntas que respuestas. La crueldad humana parece ser parte de lo humano. Los hornos de Hitler, el asesinato escalofriante en Gaza. Los genocidios en África o Asia. Todo perpetrado por humanos. El otro no parece ser reconocido, sino infravalorado. Hay que eliminarlo. Atroz.

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