sábado, 31 de enero de 2026

La debacle

 

Redadas violentas, asesinatos de ciudadanos estadounidenses blancos –WASP, para mayores detalles-, uso de niños para arrestar a sus padres, represión. Donald Trump y sus violencias indescriptibles, no solo secuestran presidentes legítimos y coaccionan países que de ninguna manera amenazan su seguridad, como es el caso de Cuba que durante 60 años ha resistido el amago estadounidense con un bloqueo que aniquila a un pueblo entero, no al gobierno que lo encabeza, sino también aparece en más de 3 mil referencias en los archivos del pedófilo Jeffrey Epstein. Le guste o no a los miembros de MAGA y a los republicanos, votaron por un delincuente, condenado por la justicia estadounidense por más de 30 cargos criminales, y los archivos Epstein prueban que el vínculo con su gran amigo pedófilo no fue una simple amistad. Donald Trump es pedófilo y abusador de mujeres. Espero que los WASP de MAGA sepan cómo vivir de tantas atrocidades.

Ahora bien, creo que pocos esperan que los MAGA tengan algo de consciencia sobre el criminal al que eligieron como presidente. Y los latinos que votaron por este criminal, apenas se están dando cuenta de sus imbecilidades. Venezolanos, cubanos y de otras nacionalidades, incluidos mexicanos y de origen mexicano, se han enfrentado con la furia antiinmigrante y antilatina. Por ejemplo, algunos venezolanos y cubanos han tenido que aceptar, en sus redes sociales, que fueron deportados a sus países de origen solo por ser latinos. Los mexicanos deportados, que hay muchos, no han dicho nada, por la vergüenza que les provoca haber votado por un criminal. Muchos mexicanos siguen intentando cruzar a Estados Unidos, igual que otros latinos que ahora han tenido que permanecer en México, pero no aceptan que su voto por Trump se les está revirtiendo.

En California, Texas e Illinois, residen miles de latinos de origen mexicano, pero hasta ahora no han planteado que se equivocaron. Quizás es urgente y necesario que acepten que el trumpismo los encandiló, porque supusieron que serían mejor que otros, particularmente los recién llegados, pero las cosas se les están revirtiendo. La debacle de la sociedad estadounidense no solo es causada por Donald Trump, sino por quienes votaron por el energúmeno criminal. Y los mexicanos que recientemente accedieron a la naturalización, se equivocan cuando enaltecen la Constitución de Estados Unidos, pues creen que era prístina y grandiosa. Pero si leyeran muy bien sus líneas, verían que lo que Trump está haciendo, está sustentado en esa Constitución que algunos morenos mexicanos defienden.

La debacle no es solo lo que Trump está causando con sus políticas, sino que muchas de esas políticas extremas están sustentadas en la Constitución de Estados Unidos. Portar armas, legalmente, aunque Donald Trump diga que no deben portar armas, como en el caso del blanco enfermero asesinado por ICE, es una de las “grandes” enmiendas estadounidenses. No culpo al asesinado, pero haber portado un arma lo convirtió en blanco del ICE y del gobierno trumpista para justificar su asesinato. Estados Unidos está sucumbiendo por un gobierno represor, fascista, pero nombrarlo fascista no es suficiente. Las raíces del fascismo están en la propia Constitución de ese país. Académicos estadounidenses han documentado, por ejemplo, que Hitler y los nazis alemanes, retomaron políticas y conductas prevalecientes en la fundación de Estados Unidos. Los conservadores cuáqueros se oponían violentamente a cualquier cuestionamiento a sus 13 colonias. Asimismo, el conservadurismo extremo blanco llevó al exterminio atroz de miles de nativos norteamericanos. Y el arribo de los anglosajones alemanes y británicos posteriores, además de otros blancos europeos, hicieron de Estados Unidos un país racista, racializado y que desprecia a otros humanos de otro origen. Por ejemplo, chinos y japoneses, además de ser confinados en un momento dado, siguen siendo discriminados. Los mexicanos, a pesar de ser mano de obra fundamental, son despreciados por los WASP.

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