jueves, 5 de febrero de 2026

Oligarquía, pederastia y pedofilia

 

Buena parte de los grupos desmantelados y los individuos encarcelados, relacionados con la pederastia y la pedofilia, están vinculados a redes de diverso tipo que son parte de las oligarquías nacionales e internacionales. El caso de Epstein, aparece actualmente como paradigmático porque exhibe al presidente Donald Trump y a una serie de personajes, tanto estadounidenses como de otros países. Todos conspicuos miembros de las oligarquías, particularmente de Estados Unidos, pero muchos más de otros países, como los mexicanos señalados en los archivos recién revelados. Por supuesto, el hecho de que muchos personajes, hombres y mujeres, aparezcan en esos documentos, no los convierte automáticamente en pederastas, pedófilos o ligados a las redes de tráfico y abuso de mujeres y menores de edad.

Muchos de los personajes que aparecen en los archivos de Epstein, son parte de una red financiera que quizás les sirvió, incluso, para lavar dinero. Claro, hay otros que sin duda están vinculados a la otra red: pedófilos y pederastas que no solo invirtieron en los fondos Epstein, sino también participaron en el abuso de mujeres y menores de edad en la isla de Jeffrey Epstein. En este sentido, observamos como las oligarquías nacionales e internacionales, convergen con las redes financieras que Epstein fue tejiendo para financiar su propia fortuna y sus actividades ilícitas. Existen muchos casos que sería necesario investigar a fondo, como en el caso del famoso deudor fiscal mexicano, quien aparece al menos 26 veces en los archivos Epstein. Según esos mismos documentos, asistió a unas cenas con el pederasta y pedófilo, además de que el mismo Epstein invirtió en los negocios de Ricardo Salinas Pliego.

Lo que los archivos Epstein revelan es que esa convergencia entre finanzas privadas y redes de tráfico y abuso de mujeres y menores de edad, fue altamente funcional. Un sector de los invitados de Epstein efectivamente participó de las perversiones y abusos del pederasta y pedófilo. Y fueron invitados frecuentes. En tanto, otros y otras que cenaron con Epstein, buscaban acrecentar sus fortunas personales y empresariales con inversiones del empresario Epstein y del cruce financiero con otros clientes del mismo. Pero, algunos de los asistentes a sus cenas y a sus fiestas en su isla, no solo invertían en los fondos de Epstein, sino también participaban de sus perversidades y abusos en contra de mujeres y menores de edad. Los archivos Epstein, también revelan que sus amigos oligarcas, casados, con hijo e hijas, respetados empresarios y ricos, tienen, como parte de sus lujosas vidas, prácticas sexuales que incluyen la pederastia y la pedofilia.

Nada extraño que exquisitos miembros de las oligarquías sean pederastas y pedófilos, a quienes no les importa que sus perversidades humillen y agredan a mujeres y menores de edad. Sus apetitos sexuales son pagados con buenos dividendos en la bolsa de valores. La oligarquía pederasta y pedófila, tuvo en Epstein a un gran cómplice para justificar sus perversiones y abusos. Igualmente, muchos integrantes de las oligarquías ignoraron a propósito lo que realmente hacía Epstein, y se enrolaron en sus inversiones, lo que indica, parafraseando a Marx, que al capital no tiene nacionalidad, menos si los dueños del capital son pederastas y pedófilos. Es lo que los archivos Epstein plantean: las perversiones y violencia de la oligarquía en contra de las mujeres y menores de edad es lo de menos. Lo único importante es que inviertan sus capitales. Lo demás, son nimiedades de los humanos perversos.

La oligarquía y los pederastas y pedófilos suelen tener agendas convergentes. Muchos son hombres casados, con hijos e hijas, “respetables” entre las elites empresariales, pero con vínculos con iguales que comparten sus perversiones. Suponer que un adulto se relacione sexualmente con menores de edad, como Sergio Sarmiento –TvAzteca, Reforma- defiende, no debería ser sancionado, no solo es maligno, es también enfermizo y perverso. Es detestable.

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