miércoles, 30 de julio de 2025

INE ¿árbitro electoral o legislador?

 

Hace unas semanas, 5 consejeros del INE, organismo supuesto árbitro de las elecciones en México, ligados al grupúsculo de exconsejeros de esa instancia –Lorenzo Córdova, Ciro Murayama- y a la derecha y el fascismo mexicanos, intentaron declarar inválida la elección judicial del 01/06/25, aunque carecen de dicha facultad, pues si es o no válido ese proceso electoral, solo el TEPJF tiene la atribución legal para hacerlo. Con argumentos circulares, inventados, mentirosos, recogidos de la diatriba de la derecha en los medios corporativos, plataformas digitales, exfuncionarios públicos –INE, SCJN, gobiernos del PRIAN-, organizaciones que se autonombran de la sociedad civil –sea lo que eso signifique-, redes sociales, están construyendo una nueva narrativa que se centra en un imaginario fraude electoral.

Como quiera, 6 consejeros, incluida la presidenta del organismo, votaron a favor de declarar válido el proceso electoral, con argumentos reales, legales, no con la diatriba de la derecha. Arturo Castillo, Martín Faz, Claudia Zavala, Dania Ravel y Jaime Rivera, quien durante años presumía ser de izquierda, todos ligados al PRIAN y la derecha mexicana en general, intentaron convertirse en legisladores. Lo mismo sucede ahora, un grupúsculo de consejeros aliados del exconsejero presidente Lorenzo Córdova, racista, clasista y claro militante de la ultraderecha, pretenden multar a quienes ganaron en las urnas sus puestos en la nueva SCJN, entre otros funcionarios electos, por los llamados acordeones, a pesar de que no han podido comprobar sus orígenes y financiamiento. Incluso, culpan a los ciudadanos que invirtieron parte de su tiempo cotidiano para armar sus propias listas para ir a votar.

Sin duda, se trata de dar más elementos para intentar echar atrás la elección judicial, pero olvidan que es parte de la Constitución. Es decir, intentan, desde su ignorancia jurídica, anular una elección constitucional. Un grupúsculo de derechistas pretende convertirse en legisladores. Lo demuestra el hecho de que el TEPJF declaró nula una resolución del INE que impedía reconocer a decenas de ganadores porque no habían obtenido 8 como calificación para ser candidatos. El TEPJF ordenó que les entregaran sus constancias con argumentos sólidos, sin rebuscamientos legaloides. Los 45 jueces y magistrados a los que esos consejeros derechistas les negaron sus constancias, ahora tendrán sus constancias. No es increíble que los consejeros derechistas del INE busquen abonar, con sus decisiones ilegales, a la pretensión de anular la elección judicial, esperando que la SCJN la anule.

Los consejeros derechistas del INE, trastocan a diario el papel del árbitro electoral, pretendiendo convertirlo y convertirse en legisladores, violando flagrantemente la legislación que sustenta al organismo. El INE es el organizador y el árbitro electoral, pero la norma no lo convierte en ente legislador. Sus recientes resoluciones –multar a ministros, magistrados y jueces, negar a magistrados y jueces su reconocimiento- atentan en contra del Estado de derecho. El TEPJF, con la oposición de los derechistas del PRIAN incrustados en ese organismo, ha revertido lo relativo a la negativa a otorgar sus constancias a jueces y magistrados, aduciendo que solo las instancias correspondientes tenían la autoridad para negar las candidaturas correspondientes, pero no el INE. Esta resolución, esperando que rechace las multas, niega jurídicamente los excesos de algunos consejeros del INE. No pueden legislar. Es ilegal.

Es urgente una reforma electoral, la que deberá precisar las funciones del INE, además de reducir su oneroso presupuesto, salarios y privilegios de los consejeros y demás funcionarios. Asimismo, es importante que no se permita más que los partidos políticos continúen repartiéndose las consejerías y los consejeros a sus funcionarios en el INE. En México, las elecciones son abusivas. Miles de millones de pesos se destinan a las elecciones. Es hora de parar tanto abuso.

Periodismo criminalizante

 

El 29/07/2025, Julio Astillero entrevistó, de manera incisiva, al periodista de los narcos, Ricardo Ravelo, quien vomitó su odio contra AMLO, implicándolo, sin pruebas con el narco. Se trata del contenido de un libro que próximamente, en coautoría, publicará, prometiendo, a partir de especulaciones y mentiras, relacionar al expresidente con el secuestro del Mayo Zambada. Según su dicho, su coautor recuperó unos audios en los que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y uno de los chapitos, líderes del Cartel de Sinaloa, acordaban el secuestro de Zambada. Del audio, según el mismo Ravelo, no se desprende que AMLO tuviera conocimiento del hecho, pero afirma que, “siendo el hombre más informado del país”, seguro estaba enterado. Es decir, que participó de un supuesto narcoacuerdo, solo por haber sido el presidente de México.

Julio Astillero, además de plantear su postura crítica sobre esa “información”, llevó a Ricardo Ravelo a aceptar que no tenía prueba alguna, pero que su “inferencia” estaba “fundada”. Es decir, el periodista del narco, Ravelo, insiste, como lo ha hecho en otros momentos, en usar el periodismo para criminalizar a AMLO, la presidenta de México, la 4T y Morena, aunque no tenga pruebas. La incisiva entrevista de Julio Astillero, dejó en claro que, su entrevistado, miente y que las inferencias no son pruebas, menos periodismo de investigación. Ravelo insistió en que, a pesar de que en los audios no participa AMLO, y de los que no podía hablar por sus contratos editoriales, pues Astillero cuestionó si los citados audios no eran producto de la IA, eran suficientes para incriminar a AMLO, como parte del secuestro del Mayo Zambada.

Asimismo, al final de la entrevista, Julio Astillero le preguntó, a Ravelo, su opinión sobre una eventual intervención e invasión de México por parte de Estados Unidos, a lo dijo que era lo mejor, porque el gobierno mexicano no había “resuelto” el problema del narco. Aplaudió la intervención Trumpista y celebró que invadiera el país. En particular tono antipatriota y de traición a su propio país, Ravelo mostró de lo que está hecho: de mentiras y especulación. El traidor que se hace llamar periodista, no tuvo empacho en pedir a Donald Trump –no directamente, pero se “infiere” de sus dichos- que intervenga en México, que invada el país y que derroque al gobierno progresista de la 4T, a pesar de carecer de pruebas.

El secuestro del Mayo Zambada, hecho del que parece Ravelo su defensor, fue deplorable, pues implicó la intervención de las agencias estadounidenses. Y en el caso del gobernador de Sinaloa, existen diversas evidencias que lo implicarían, pero los audios en los que parece hablar con uno de los chapitos para planificar el secuestro de Zambada, no pueden ser usados por el “periodismo” de Ravelo para criminalizar al expresidente de México. En caso de haber pruebas sobre la participación del gobernador de Sinaloa, éste deberá enfrentar a la justicia, pero el “periodista” no puede “inferir” que AMLO participó en el secuestro. El periodismo de investigación en México, sigue cayendo en el precipicio de la especulación, la mentira e invención. Sin pruebas, como lo ha hecho Anabel Hernández, o los comentócratas de los medios corporativos derechistas, se pretende fijar entre sus audiencias hechos que ni ellos mismos pueden probar.

Lo anterior no puede desligarse de la postura de Ravelo a favor de la intervención y la invasión de México por Estados Unidos. Lo que el periodista hace no es periodismo. Es ejercer su odio hacia AMLO y un gobierno progresista. Es cuestionable que Julio Astillero, escudándose en que el entrevistado es parte de una de sus mesas de “análisis”, no lo rebata en cuanto a su supuesta “opinión” que celebra una invasión e intervención de Estados Unidos en contra de su propio país. Traidor uno y cómplice el otro. Es la izquierda buenaondita que entre ellos se disculpan y protegen. No hay en Ricardo Ravelo el menor respeto a la soberanía de México. Y Julio Astillero, escudándose en un supuesto periodismo de “resistencia”, no cuestiona a sus amigos.

jueves, 24 de julio de 2025

Transitología neoliberal

 

Para la derecha mexicana, en el 2000 México transitó a la democracia cuando el mediocre Vicente Fox ganó en las urnas, pero se perdió en la realidad política mexicana, al encaramarse en la vorágine corrupta y saqueadora del PRI. Es obvio que, si el gris Fox se hundió en la corrupción, incompetenciTa, violencia, saqueo priista, no fue involuntariamente. Sus hijastros no se enriquecieron por la demencia de un gerente de 5a de la venenosa Coca-Cola, sino porque el expresidente supo y alentó la corrupción y el saqueo. Asimismo, el gobierno de Fox es el precedente central del narcoestado que intentó llevar a buen puerto el asesino Felipe Calderón del PAN, interrumpido por la “alternancia” que el PRIAN impuso por medio de un fraude electoral en 2012 con Enrique Peña Nieto. No es que el narcoestado se haya diluido con el fraude priista. Fue ocultado, mientras el gobierno peñanietista habría el gobierno y el Estado mexicano al saqueo, la corrupción, la impunidad, la complicidad, en la que participaron entusiastamente los medios corporativos, grupos empresariales, periodistas, políticos del PRIAN, funcionarios públicos, entre otros actores sexenales.

Transición, alternancia, han sido dos términos –sin duda no llegan a conceptos, menos a categorías científicas- que la intelectualidad y la academia derechistas blandieron a partir del 2000 en sus sesudos “análisis”, artículos, libros y otras publicaciones que inundaron revistas, prensa escrita y casas editoriales. Inició entonces la “transición”, interrumpida en 2018 y 2024, con el triunfo de AMLO, Claudia Sheinbaum, Morena y la 4T, porque según los transitólogos y alternantes de la derecha mexicana, el progresismo no solo es una anomalía, pues interrumpió las bondades del neoliberalismo como pensamiento único y política económica “modernizadora”. También, les dio a las mayorías una importancia central en la democracia, mientras las elites fueron marginadas del poder político. Es decir, la intelectualidad, los académicos, los comentócratas de la prensa impresa, digital, televisiva y radiofónica, fueron marginados y expulsados del paraíso del presupuesto público.

Los transitólogos neoliberales intentaron construir, durante los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, un paradigma para explicar que esos gobiernos caminaban, no al cambio, sino al tránsito y la alternancia partidista y gubernamental, en el contexto de un modelo económico que, económica y políticamente, marginaba a millones de mexicanos, mientras las elites se consolidaban con el saqueo a los bienes públicos. Datos mexicanos oficiales y de otras fuentes –Oxfam, por ejemplo- confirman que el neoliberalismo concentraba la riqueza en unos pocos y hundía en la pobreza a millones, además de exaltar al individualismo como fuente personal de cambio y aspiracionismo, aunque violentaran a otros mexicanos para conseguir sus fines. Estos es lo que los transitólogos y alternólogos celebraban. Incluso aplaudieron al PRD cuando se plegó a las corruptelas del PRIAN al firmar el llamado pacto por México, además de ignorar la guerra que el narco Felipe Calderón había emprendido en contra de los mexicanos.

No hay duda de que los transitólogos neoliberales derechistas en México, intentaron modelar, política e ideológicamente, con el entusiasmo de la intelectualidad y muchos académicos incrustados en las universidades públicas y privadas, muchos financiados con fondos públicos para inventar la “transición mexicana”, el paso de un México dominado por un partido político único al bipartidismo del PRIAN. Pero lo que perdieron en su camino “teórico” es que millones de mexicanos se percataron de que el PRIAN era lo mismo. Vicente Fox, al mimetizarse con la corrupción y el saqueo, no transitó a nada. Felipe Calderón solo pretendió dar continuidad al narcogobierno que le precedió, dejando su huella personal: asesinar mexicanos por doquier. Y Enrique Peña Nieto hizo del saqueo y la corrupción la cúspide de la transición.

sábado, 19 de julio de 2025

La ideologización de los aranceles

 

La presidenta de México, junto con su gabinete económico, siguen abordando el tema de los aranceles que diariamente impone el criminal Donald Trump, como asuntos comerciales, mientras Trump y su gobierno los han convertido en armas ideológicas, aunque todos los aranceles que impone al mundo tendrán repercusiones en su propio país. El recién aprobado presupuesto por el Congreso de Estados Unidos, no solo favorece a los más ricos, sino que golpea a su propia base MAGA y a los estadounidenses pobres y de clase media. Los aranceles tienen similar fin. Por supuesto que en las naciones que exportan diversos productos a Estados Unidos, particularmente México, tendrán repercusiones negativas, pero el mayor impacto es entre los estadounidenses.

Aunque la recaudación por el alza de los aranceles ha aumentado, lo que Trump está manipulando al celebrarlo, la inflación, el déficit fiscal y el presupuesto dejarán a millones de estadounidenses en la ignominia. En este contexto, el acta en contra del fentanilo que recién firmó, acompañado de familias de adictos fallecidos, primariamente por medicamentos adictivos fabricados por las farmacéuticas de Estados Unidos, es otra puesta en escena propagandística que no va a los problemas centrales. No es una política de salud pública, prevención de las adicciones o apoyo gubernamental a los adictos y sus familias. A Donald Trump no le importa la gente, le importa la propaganda, el acoso y la amenaza a otros países, mientras el propio se hunde al ritmo del Trumpismo fascista.

Cada semana, el Trumpismo inventa aranceles o problemas de diversa índole. Es el caso del jitomate mexicano, gravado con un arancel de 17%, mientras los productores de jitomate en Estados Unidos, apenas pueden surtir al mercado de ese país, con 1 de cada 3 jitomates, o la nueva disputa en contra de la política mexicana para las aerolíneas de carga que fueron derivadas al AIFA, por la saturación del AICM, y la asociación de Aeroméxico con Delta Airlines. Según el Departamento de Transporte estadounidense, si no se atienden las “demandas” del gobierno de ese país, los problemas de “competencia” se agravarían, restringiendo operaciones de empresas mexicanas en Estados Unidos, además de prohibir que la empresa mexicana siga con su convenio con la estadounidense Delta Airlines, al retirársele a ésta la inmunidad antimonopolio.

El Trumpismo no busca establecer una relación comercial competitiva con México, tampoco que su socio comercial genere nuevas estrategias para eludir las imbecilidades ideológicas de la mafia que asaltó la Casa Blanca, sino derrocar a un gobierno progresista que le incomoda, y con cuyo país firmó un tratado comercial que pronto será revisado, y quizás cancelado, a pesar de que no hay signos de que las transnacionales estadounidenses se estén mudando al país del norte como Donald Trump añora, para satisfacer las perversiones ideológicas de la mafia en el poder y MAGA, cuyos miembros jamás van a cubrir la demanda laboral en los campos agrícolas o en las fábricas que eventualmente retornen a Estados Unidos, porque a los WASP no les interesa una vida laboral que solo los inmigrantes, documentados o no, cubren.

Los aranceles Trumpistas no son instrumentos comerciales, a pesar del aumento en la recaudación fiscal, la cual jamás va a cubrir el déficit fiscal estadounidense, pues esos ingresos irán a los bolsillos de las elites, mientras a las clases medias y trabajadoras estadounidenses se les traslada el costo de la ideologización de los aranceles. El hecho central es golpear a los países que mantienen relaciones comerciales competitivas con Estados Unidos para derrocar a sus gobiernos, como en el caso de Brasil, cuya autonomía judicial presiona al fascista Bolsonaro en sus intentos por huir de su país o preparar otra asonada golpista en contra del gobierno de Lula Da Silva, apoyado por el fascismo Trumpista. Retirar las visas a jueces y familiares, son acciones ridículas del fascismo Trumpista, a cuyo país ya a muy pocos les interesa ir.

lunes, 14 de julio de 2025

De narco a terrorista a colaborador

 

El “gran país” que se erige en censor, clasificador, etc., selló un acuerdo con uno de los chapitos que fue atrapado y entregado por México a Estados Unidos, quien pasó, ante la “justicia” estadounidense, de narco a terrorista y a colaborador. Hasta el abogado del narco terrorista Ovidio Guzmán, alias “El ratón”, se atrevió a lanzar sus bajezas contra México y el gobierno mexicano, suponiendo que el narco terrorista, al declararse culpable, entregar la bicoca de 80 millones de dólares, evitar la pena de muerte y convertirse en “colaborador”, se purificó. Ya no es uno de los narcoterroristas más buscados; es un ciudadano que, al cogerse a las leyes del país del norte, cambia su estatus: adalid de la democracia más mentirosa, invasora e irrespetuosa del mundo. Otro abogadete, de otro narco, jugando a las mentiras contra un gobierno democrático.

Recordemos que durante el juicio del narco Genaro García Luna, su abogado preguntó a uno de los testigos, buscando dar nota mediática, si en 2006 había financiado la campaña de AMLO, a lo que el testigo respondió, palabras más o menos, así: eso lo dice usted, pero no es verdad. A la fecha, ni Anabel Hernández, Simón Levy y toda la caterva de derechistas youtuberos, financiados por el empresariado mexicano y los gobiernos estatales que le quedan al PRIAN, la derecha partidista y la comentocracia golpista de los medios corporativos, no han aportado ninguna prueba en contra de AMLO, la presidenta de México, la 4T y Morena. Porque los gritos y sombrerazos en plataformas, Youtube, X, prensa golpista, televisoras privadas, no son pruebas. Son los deseos perversos de la derecha mexicana por regresar a sus años dorados de saqueo y corrupción.

El gobierno Trumpista, por medio de distintas instancias –Departamento de Justicia, Fiscalía, etc.- ha emprendido una campaña, no porque tenga pruebas contra AMLO, Claudia Sheinbaum, la 4T, Morena, sino porque es un gobierno progresista que no cuadra con el fascismo Trumpista. El imperio anhela los tiempos de sumisión de los gobiernos mexicanos del PRIAN, en los que las agencias de espionaje e inteligencia de Estados Unidos, tenían las puertas abiertas para realizar actividades ilícitas. Asimismo, los gobiernos del PRIAN aceptaban cualquier “programa” o acciones intervencionistas, que socavaban la soberanía nacional. La “idea” del patio trasero de ese país, tuvo un gran sentido con los gobiernos del PRIAN. En aras de mantener una “buena” relación, el PRIAN aplaudía y aceptaba la intervención imperial. Además de aceptar dinero y repartírselo entre esos partidos políticos.

Que Ovidio Guzmán sea ahora un celebrado colaborador, quien con su abogado está intentando construir una narrativa sobre el supuesto, muy aplaudido en México, de vínculos con el narco, no lo libra de ser líder de un grupo delictivo, que fue entregado a Estados Unidos por haber sido acusado por delitos graves en ese país. El abogado del “Ratón”, se ha distinguido por defender criminales y delincuentes durante toda su carrera legal. Sus gritos buscan crear un ambiente mediático, tanto en Estados Unidos como en México, sin pruebas, nada más con los dichos de un abogado defensor de narcos, para inducir un linchamiento en contra de la presidenta de México. Es obvio que la derecha mexicana va a retomar la diatriba, hasta purificar a Ovidio Guzmán, vía las bajezas de un abogado que consiguió que el gobierno de Estados Unidos firmara un acuerdo con un narcoterrorista. El “Ratón” es un delincuente, muy cercano a su abogado.

El “Ratón” no solo evitó la pena de muerte, por los delitos de que lo acusa el gobierno estadounidense, también se supone que podría “revelar” grandes historias de vínculos entre el gobierno mexicano y el narco. Efectivamente, si Ovidio Guzmán habla será para documentar la relación que tuvo su grupo de delincuentes con el PRIAN. Lo peor es que podría hundir aún más a Genaro García Luna, hoy preso por narco en Estados Unidos, y dar indicios de cómo Felipe Calderón le prodigó a su cartel la protección que lo hizo poderoso.

sábado, 12 de julio de 2025

Entre terroristas se vean

 

Estados Unidos se ha ufanado, durante toda su historia como nación, de ser la democracia perfecta. Incluso el francés Alexis de Tocqueville, escribió un elogioso libro sobre las supuestas bondades de ese país, al que admiraba hasta la saciedad, pero que jamás ha sido democrático. En Estados Unidos nunca ha existido el voto directo. Todas las elecciones, particularmente las presidenciales, son definidas por un grupúsculo de electores que finalmente deciden, por encima del voto popular. Es lo que históricamente ha sucedido en ese país. Excepto algunas elecciones –jueces, fiscales- el presidente es producto de la decisión de algunos cuantos. Hay numerosos ejemplos. Y si algunos trasnochados que se hicieron ciudadanos siguen creyendo que el “gran país” al que hora llaman su “patria”, descansa en la Constitución de dicho país, mienten y se mienten así mismos. La Constitución de Estados Unidos fue redactada por WASP para WASP, no para morenos mexicanos, morenos y blancos latinoamericanos o para afros. La grosera racialización de la sociedad estadounidense es realmente terrorífica.

Lo anterior, nos lleva a cuestionar cómo es que el país “más democrático” del mundo califica de terroristas a países, grupos criminales y carteles de la droga, pero después negocia con los terroristas, con la finalidad de obtener información de los terroristas para atacar a otros países. Aunque esta información sea mentira. ¿Será que la estupidez WASP no se percata de las mentiras de su país que con mentiras invade, derroca gobiernos democráticos, instaura dictaduras e inventa guerras para que su industria armamentista obtenga pingües ganancias? ¿Los ciudadanos estadounidenses, tanto WASP como latinos y afroamericanos, viven en la oscuridad de la mentira de sus partidos políticos? En América Latina, excepto fascistas como Bukele, Milei, Novoa y otros, los gobiernos legítimos, electos democráticamente, aunque amenazados por el imperio, les hacen frente a las absurdas amenazas de Donald Trump, quien negocia con terroristas –no es el único- para sostener una posición imperial vía las mentiras, las armas y las intervenciones.

El terrorismo estadounidense no solo negocia con capos de la droga, como los recientes acuerdos con uno de los chapitos Guzmán que decidió declararse culpable para evitar la pena de muerte y proporcionar información de sus actividades delictivas y sus nexos con políticos del PRIAN. Es necesario recordar que el Chapo Guzmán se “fugó” de un penal de alta seguridad durante el primer gobierno del PAN en México. Vicente Fox, como periodistas serios han documentado, pactó con el capo de la droga y lo dejó en libertad, por medio de una fuga de caricatura. Si el imberbe narcoterrorista intenta involucrar a AMLO y la presidenta de México con sus actividades delictivas, necesitar pruebas contundentes y no solo declaraciones, como la de su abogado que defiende narcoterroristas pero acusa sin pruebas al gobierno mexicano.

Sin duda hay una campaña feroz de Donald Trump y sus aparatos gubernamentales para intentar derrocar al gobierno mexicano, cuya aprobación está arriba del 80%. No hay ni habrá pruebas de supuestos vínculos de AMLO y la presidenta Claudia Sheinbaum, a pesar de que la derecha mexicana busque, en X y otras redes sociales, revivir hashtags y tendencias que no les han resultado, a pesar de sus millonarios pagos. La derecha partidista mexicana, en lugar de generar un proyecto alterno, capaz de sacar a la 4T del gobierno –federal, estatales, municipales- se enfrasca en una diatriba, secundada por la prensa corporativa golpista y sus amanuenses, que no les da resultados favorables. Donald Trump y sus amanuenses –burocracias gubernamentales y medios corporativos- saben bien que la derecha mexicana es un fracaso. Por eso su grosera intervención persiste. La presidenta de México sabe bien que el fascista de Washington es capaz de inventar lo que sea, para derrocar al gobierno legítimo de la 4T, por eso no se deja vencer y de cada imbecilidad Trumpista y WASP, saca nuevos triunfos ante la opinión pública.

jueves, 10 de julio de 2025

El delirio de un plutócrata

 

Ricardo Salinas Pliego, el dueño de Grupo Salinas, que incluye a TvAzteca, Elektra, Banco Azteca, entre otros negocios, no solo se caracteriza por presumir en redes sociales su riqueza, buena parte mal habida, su afiliación a la ultraderecha y los fascismos actualmente resurgiendo, el desprecio del Estado de derecho, en aras de una supuesta libertad absoluta, una deuda multimillonaria al fisco mexicano que, durante 16 años, ha evitado pagar con prácticas dilatorias y muchos amigos corruptos en el Poder Judicial, pero sobre todo por su misógina, desprecio a las mujeres, odio clasista y racista.

La breve historia del potentado, comienza con su padre, un empresario regiomontano que hizo su fortuna como usurero, práctica que heredó al hijo, y los vínculos de corrupción y saqueo del erario público con los Salinas de Gortari. Un préstamo del hermano del expresidente, al usurero, le permitió comprar, a precio de ganga, el canal 13, de propiedad gubernamental, además de asaltar a un empresario, con la connivencia del gobierno de Vicente Fox, y arrebatarle el canal 40. Trapacería tras trapacería es lo que distingue muy bien a este individuo cuya mermada fortuna, enfrenta hoy a una de las mujeres más poderosas de México y el mundo.

Con el parapeto de la libertad de expresión, ha inundado la red social X, con insultos y desprecio de todo tipo en contra de las mujeres e integrantes de la comunidad LGBTQ+. Mujeres periodistas, funcionarias y funcionarios públicos, han sido objeto de una rabia misógina y homofóbica indescriptible. Asimismo, las concesiones televisivas que hoy el Estado mexicano mantiene en sus asquerosas manos, las ha usado para golpear a la 4T y alterar el Estado de derecho. Sí, el plutócrata altera el Estado de derecho en aras de su misoginia, homofobia y desprecio por los trabajadores. No respeta a nadie ni nada. Vale la pena traer a colación un reciente post de mi admirado Lorenzo Meyer: parafraseo, será que toda la plutocracia mexicana piense y actúe así ¿o peor?

No me cabe duda de que la plutocracia mexicana odia a AMLO, la 4T, Claudia Sheinbaum, Morena, porque han impuesto reglas políticas, nada nuevas, algunas provenientes de la retórica del PRI y el PRIAN, para que el Estado de derecho prevalezca a favor de todos los mexicanos, no de unos cuantos como el corrupto, corruptor y saqueador Ricardo Salinas Pliego pretende. Quizás sus fracasos empresariales, más que sus “éxitos” conseguidos al amparo de los presidentes anteriores, el PRIAN y el Poder Judicial, obedezcan a que se está imponiendo, no solo la revolución de las consciencias, sino también una incipiente ética política y la necesidad de que la plutocracia respete a los mexicanos, más allá de sus mal habidos haberes.

Hay que recordar a Oxfam: la plutocracia latinoamericana, particularmente la mexicana, son los multimillonarios actuales porque sus fortunas provienen del saqueo al erario público, no de legítimas inversiones. Cientos, compraron empresas estatales, incluso con ganancias bien establecidas, a precios de ganga. Es el caso de Carlos Slim con Telmex, y el mismo Ricardo Salinas Pliego, quien adquirió de manera fraudulenta una televisora del Estado mexicano. El hecho es que la elite económica mexicana, tiene sus fortunas producto de contubernios, complicidades, corruptelas y saqueo del erario público.

Son pocos los ricos, riquísimos de este país, que lo son, por sus inversiones, por apostar su capital a negocios en los que obtendrán ganancias, a costa de los trabajadores, pero en México. No consiento la desmedida explotación de pequeños, medianos y grandes empresarios de los mexicanos, y que, en muchas ocasiones, se han negado a otorgar los aumentos salariales por ley. Pero algunos, están lejos de las complicidades y corruptelas como las de Ricardo Salinas Pliego para enriquecerse, no solo explotando a trabajadores y clientes, sino saqueando al Estado mexicano. Es lo perverso de una burguesía corrupta y saqueadora misógina.

martes, 8 de julio de 2025

Violencia contra las mujeres y las infancias

 

Hace unos días, me estremeció saber del hallazgo de los cuerpos de tres niñas y su mamá, asesinadas con saña y crueldad en el norte del país. El principal sospechoso es la pareja de la madre de las niñas. No es el primer caso que me ha estremecido. No he visto las fotografías, las que regularmente circulan en medios cargados de victimización y morbo, y las redes sociales que no ocultan su rapiña. Lo importante en este caso, es que se reveló que la pareja masculina estaba ligado a la delincuencia, pero quizás lo más escalofriante es que la mamá y sus hijas fueron asesinadas con tal saña y crueldad, que dan miedo. Si las imágenes de los asesinatos masivos de niños, niñas, mujeres y hombres en Gaza son impactantes, saber que tres niñas y su madre fueron masacradas por un hombre misógino, odiador de las mujeres y las infancias. ¿Es el mandato masculino que analiza con tanta precisión Rita Segato? ¿Es el patriarcado tan cruel y asesino de mujeres que mandata al hombre convertirse en feminicida?

Desde esta perspectiva, el mandato masculino es quizás lo peor que le puede suceder a la humanidad. En Gaza, miles de niños, niñas, mujeres y hombres, son asesinados con la impunidad que el genocidio perpetrado por el Estado sionista de Israel y Estados Unidos permite. En México, casos como el comentado del norte del país, no son extraños. En varios estados del país, he sabido de hombres que maltratan, abusan o asesinan a los hijos o hijas de sus parejas. Es decir, no son sus hijos o hijas biológicos, sino que son de parejas anteriores de la mujer. Este tipo de conductas me remiten a estudios antropológicos de diverso tipo, en los que estas crueldades no son la regla. Al parecer, son parte de ese patriarcado capitalista en la que la mujer, no solo es objeto, sino que se puede disponer de su vida y su descendencia, a la que el hombre no le debe nada, por no ser de su “estirpe”. Es perturbadora y devastadora la respuesta.

Efectivamente, perturba y asusta la respuesta. Como diversos estudios han demostrado, en muchas ocasiones, el enemigo está en la misma casa. Recuerdo aquella película titulada en español “Durmiendo con el enemigo” (Sleeping with the enemy), protagonizada por Julia Roberts, mujer maltratada que huye para tener otra vida, pero muchas mujeres y sus hijas e hijos no tienen esa posibilidad. En muchas ocasiones, la mujer está atrapada, no solo en un ciclo de violencia previo y permanente, sino que la intención por intentar salir de ese círculo de violencia indescriptible, es el motivo del asesino para masacrar a su pareja y sus hijos e hijas, particularmente si biológicamente no tienen nada que ver con el violentador. He sabido de casos en los que algunos hombres experimentan negativa y furiosamente que la mujer, con hijos e hijas, les proporcioné a sus vástagos atenciones que el macho cree que deben ser solo para él.

Hace algunos años, en Morelia fue reportada una niña ahogada en la piscina de un hotel. La niña había salido de la habitación acompañada con la pareja de su mamá. Según las indagatorias, el hombre la ahogó o no hizo nada para salvarla de un ahogamiento. Mientras, la madre permanecía en la habitación. Ambos fueron a la cárcel. Uno por ser el agresor, la otra por ser cómplice. Es fuerte suponer que la mujer tenga algo que ver con la muerte de sus propios hijos e hijas a mano de su pareja, pero la realidad es impactante. Hay casos en los que los hijos e hijas de la mujer, son maltratados, abusados/as sexualmente, asesinados/as por la pareja, con la connivencia y complicidad de la mujer. Es doloroso constatar lo anterior de una ligera revisión de algunos expedientes. Es escabroso e impresionante.

No tengo respuesta para ambas conductas. Acorde con Rita Segato, por parte de los hombres es el mandato masculino y ¿por parte de la mujer? Creo que también es el mandato masculino. Aunque las mujeres educan a los hijos e hijas, lo hacen con los principios y valores del patriarcado. Los hombres las educan, no solo para ser objetos, sino para transmitir sus violencias.

jueves, 3 de julio de 2025

La CNTE, violencia política

 

Sin duda, la SEP no debió de haber aplicado descuentos a los violentos integrantes de la CNTE, a menos que políticamente se calculara la respuesta, nada inusual. La especulación toma sentido, porque se sabe que se había pactado con el magisterio vinculado a la CNTE, no hacer descuentos, a pesar de las semanas de plantón en el Zócalo de la CDMX y las violencias que protagonizaron. La CNTE, desde su fundación en Chiapas, protagonizó importantes luchas en contra del viejo PRI, pero en los gobiernos del PAN y del “nuevo” PRI, prácticamente se desmovilizó, en parte por la represión, pero no se vio su actual violencia cuando fue impuesta una ley educativa que los degradaba como docentes. Con el arribo de AMLO, quien abiertamente se declaró a su favor, la CNTE se reagrupó para violentar al primer gobierno progresista de México, lo que demostraron, aunque sin mucho apoyo de la población, en los primeros meses de la presidencia de Claudia Sheinbaum, provocando violentamente para que los reprimieran, y así acusar a la 4Tde gobierno represor y compararlo con el PRIAN.

No pudieron, a pesar de la misoginia y el desprecio que exhibieron por la primera mujer que preside México. Hay muchos rumores, no documentados, que conocido empresario que no quiere pagar impuestos, entregó millones de pesos a sus dirigentes para amenazar y amedrentar a Claudia Sheinbaum. Aunque la izquierda buenaondita de Julio Astillero defienda las violencias de la CNTE, porque supone que hay que derrocar al gobierno progresista, porque, efectivamente, el PRIAN les repartía ingentes recursos públicos para alimentar sus violencias. En Michoacán, se tienen documentados cómo de plantón en plantón y de marcha a marcha, los gobiernos del PRI y el PRD, les entregaban millones de pesos a sus dirigentes para contener sus violencias. Hace muchos años, este escribano conoció varios de sus pliegos petitorios, en los que, entre otros asuntos, pretendía convertirse en garante de las políticas educativas, sociales y culturales.

Con la típica actitud estalinista-maoísta-polpotiana, muy “natural” a la izquierda buenaondita de Julio Astillero, la CNTE siempre ha pretendido “refundar” la educación y la cultura, pero exigiendo millones de pesos a los gobiernos para llevar a cabo sus proyectos, algunos de los cuales revisó este escribano y, hay que decirlo, no tenían ni principio ni fin, menos coherencia. Efectivamente, las políticas educativas, sociales y culturales, siempre fueron el talón de Aquiles de los gobiernos del PRIAN. Con AMLO, las cosas comenzaron a cambiar. Según el Banco Mundial –a menos que pretenda “ofrecerle” un cuantioso crédito a la presidenta de México- 11 millones de mexicanos salieron de la pobreza en tiempos de AMLO, 3 millones del recuento, quizás más cercano a la realidad, del desaparecido CONEVAL. Asimismo, año con año se incrementa, no solo el número de personas adultas mayores objeto de la política social, sino también los recursos que el Estado les otorga. En términos culturales, los cambios han sido evidentes, pero se han acelerado en el gobierno de Claudia Sheinbaum.

Quizás las principales banderas de la CNTE ya fueron colonizadas por la 4T, por eso la violencia con la que se manifiestan. Tal vez, como los rumores afirman, un empresario financió con millones de pesos sus recientes plantones. También hay que considerar que Mario Delgado, un operador político sin credenciales en la política educativa, tiene poco que hacer con un magisterio tan beligerante y violento. México merece políticas educativas ajenas a las disputas políticas, tanto de la derecha como de la izquierda, en particular de la izquierda buenaondita. Pronto leeremos una diatriba justificante de la irrupción violenta del editor de La Jornada que, dice, conoce muy bien a la CNTE. Es decir, sabe de su violencia, desquiciamiento y misoginia. La misoginia no es un “mal” exclusivo de los hombres, algunas mujeres suelen ejercerla con maneras mucho más violentas. Veremos que sigue en la violencia política de la CNTE.

martes, 1 de julio de 2025

La parafernalia derechista y la izquierda buenaondita

 

Con el señor Julio Astillero –Julio Hernández López, La Jornada-, además de defender a mafiosos académicos, como Sergio Aguayo Quesada, uno de sus amigos izquierdoide, Jorge Meléndez, se opuso –solo le faltó imitar a Lilly Téllez- al nombramiento del Dr. Hugo López-Gatell como representante de México ante la OMS-OPS, aduciendo que “había prohibido” el uso del cubrebocas durante la pandemia de COVID 19, lo cual es absolutamente falso. Asimismo, por el desabasto histórico de medicamentos en el sector salud público, lo culpó, como si el subsecretario hubiese tenido toda la responsabilidad de la salud pública. Por fortuna, sus amigos de mesa, Daniel Pastrana, en particular, y Salvador Frausto, no coincidieron con el mentiroso Meléndez. El sector salud, tanto a nivel federal –IMSS, ISSTE, etc.- han sido fruto de saqueos terribles por los neoliberales, además de reales intentos de privatización. Los 30 años neoliberales no se resuelven en 6 años, sobre todo cuando se impuso una estructura corrupta y saqueadora.

En otros lugares he planteado que, a veces, los extremos se tocan, como es el caso de la izquierda buenaondita astillera y la derecha. No se trata de aplaudir sin cuestionamiento, pero al menos informarse y deslindar asuntos que entre sí no tienen vínculo. Durante semanas, López-Gatell acudió a Palacio Nacional para informar sobre el avance del COVID 19, educar a la población en el uso correcto del cubrebocas, del cual efectivamente, afirmó que no deberíamos sentirnos seguros usándolos, pero jamás dijo que no se usara. La ignorancia es realmente perniciosa. Igualmente, Hugo Lópz-Gatell, por sí solo, no podía surtir todos los medicamentos en el sistema público de salud, pues, además, de que no era el encargado del asunto, un funcionario, una secretaría, un gobierno, no pueden resolver un problema tan complejo cargado de corrupción y saqueo.

Por supuesto, el señor Meléndez, como buen estalinista que jamás ha propuesto nada coherente, no va a reconocer sus errores, su ignorancia y su cercanía con la derecha. No es extraño; la izquierda estalinista se ubicó en un momento dado en el extremismo que se acercaba mucho a la derecha, no a las izquierdas. El estalinismo, el maoísmo, el polpotismo, siguen entre la izquierda mexicana. La democracia no les llega. Gritan y apalean a quien creen que es su enemigo, pero no proponen soluciones. Claro, su gran argumento es que en este caso son “periodistas” y su periodismo “en resistencia” tiene permiso para calumniar a cualquier funcionario público, sin asumir que esa izquierda es ignorante y mentirosa.

Es desafortunado cómo la parafernalia derechista anida entre la izquierda buenaondita, la que regularmente se coloca en una supuesta posición “crítica”, “neutral”. El lema de Julio Astillero es “periodismo en resistencia”, pero su periodismo es de opinión muy personal, poco analítico y confuso, pues el asunto de la resistencia es en realidad un auto permiso para especular y hacer pasar la especulación como opinión y análisis. Con pocas excepciones, la izquierda buenaondita jamás ha tenido la gran capacidad de análisis de la que presume, porque muchos se formaron en la militancia dirigida, en el manual surgido de la URSS, el libro rojo de Mao Zedong o la práctica extrema y aniquiladora de Pol Pot. Esto no significa que la derecha conozca a las izquierdas. Para la derecha el simplismo es lo que les viene: comunistas, todos.

El nombramiento de Hugo López-Gatell, va más allá de resucitar a un exfuncionario público. Se trata del reconocimiento a un científico y funcionario público con una formación impecable en un prestigioso hospital de la Universidad Johns Hopkins. La derecha, así como la izquierda buenaondita, explotan en contra del Dr. López-Gatell, unos por razones relacionadas con las elites económicas, y otros por la ignorancia e intereses aberrantes, como es el caso de algunos integrantes de Morena y la 4T, donde la oposición de Mario Delgado, Marcelo Ebrard, entre otros, quienes han buscado acuerdos con los empresarios, es evidente.