Hace unas semanas, 5 consejeros del INE, organismo supuesto árbitro de
las elecciones en México, ligados al grupúsculo de exconsejeros de esa
instancia –Lorenzo Córdova, Ciro Murayama- y a la derecha y el fascismo mexicanos,
intentaron declarar inválida la elección judicial del 01/06/25, aunque carecen
de dicha facultad, pues si es o no válido ese proceso electoral, solo el TEPJF
tiene la atribución legal para hacerlo. Con argumentos circulares, inventados,
mentirosos, recogidos de la diatriba de la derecha en los medios corporativos,
plataformas digitales, exfuncionarios públicos –INE, SCJN, gobiernos del
PRIAN-, organizaciones que se autonombran de la sociedad civil –sea lo que eso
signifique-, redes sociales, están construyendo una nueva narrativa que se
centra en un imaginario fraude electoral.
Como quiera, 6 consejeros, incluida la presidenta del organismo, votaron
a favor de declarar válido el proceso electoral, con argumentos reales,
legales, no con la diatriba de la derecha. Arturo Castillo, Martín Faz, Claudia
Zavala, Dania Ravel y Jaime Rivera, quien durante años presumía ser de
izquierda, todos ligados al PRIAN y la derecha mexicana en general, intentaron
convertirse en legisladores. Lo mismo sucede ahora, un grupúsculo de consejeros
aliados del exconsejero presidente Lorenzo Córdova, racista, clasista y claro
militante de la ultraderecha, pretenden multar a quienes ganaron en las urnas
sus puestos en la nueva SCJN, entre otros funcionarios electos, por los
llamados acordeones, a pesar de que no han podido comprobar sus orígenes y
financiamiento. Incluso, culpan a los ciudadanos que invirtieron parte de su
tiempo cotidiano para armar sus propias listas para ir a votar.
Sin duda, se trata de dar más elementos para intentar echar atrás la
elección judicial, pero olvidan que es parte de la Constitución. Es decir,
intentan, desde su ignorancia jurídica, anular una elección constitucional. Un grupúsculo
de derechistas pretende convertirse en legisladores. Lo demuestra el hecho de
que el TEPJF declaró nula una resolución del INE que impedía reconocer a
decenas de ganadores porque no habían obtenido 8 como calificación para ser
candidatos. El TEPJF ordenó que les entregaran sus constancias con argumentos
sólidos, sin rebuscamientos legaloides. Los 45 jueces y magistrados a los que
esos consejeros derechistas les negaron sus constancias, ahora tendrán sus
constancias. No es increíble que los consejeros derechistas del INE busquen
abonar, con sus decisiones ilegales, a la pretensión de anular la elección
judicial, esperando que la SCJN la anule.
Los consejeros derechistas del INE, trastocan a diario el papel del
árbitro electoral, pretendiendo convertirlo y convertirse en legisladores, violando
flagrantemente la legislación que sustenta al organismo. El INE es el
organizador y el árbitro electoral, pero la norma no lo convierte en ente
legislador. Sus recientes resoluciones –multar a ministros, magistrados y
jueces, negar a magistrados y jueces su reconocimiento- atentan en contra del Estado
de derecho. El TEPJF, con la oposición de los derechistas del PRIAN incrustados
en ese organismo, ha revertido lo relativo a la negativa a otorgar sus
constancias a jueces y magistrados, aduciendo que solo las instancias
correspondientes tenían la autoridad para negar las candidaturas
correspondientes, pero no el INE. Esta resolución, esperando que rechace las
multas, niega jurídicamente los excesos de algunos consejeros del INE. No
pueden legislar. Es ilegal.
Es urgente una reforma electoral, la que deberá precisar las funciones
del INE, además de reducir su oneroso presupuesto, salarios y privilegios de
los consejeros y demás funcionarios. Asimismo, es importante que no se permita
más que los partidos políticos continúen repartiéndose las consejerías y los
consejeros a sus funcionarios en el INE. En México, las elecciones son
abusivas. Miles de millones de pesos se destinan a las elecciones. Es hora de
parar tanto abuso.