viernes, 27 de febrero de 2026

La muerte del “Mencho”, ¿el fin del CJNG? 2

 

La cabaña del amor del Mencho, Nemesio Oseguera Cervantes, resguardaba una “narconómina”, la que quizás revele hasta dónde los tentáculos del narcotraficante se extendían. También da cuenta de algo que pocos “analistas” han abordado: Tapalpa, Jalisco, era un importante refugio del narco, lo que implica cuestionar ¿las autoridades municipales, los vecinos, los hijos de vecino del área, no se dieron cuenta? El municipio tiene apenas 20 mil habitantes, aunque el flujo de población temporal siempre ha sido constante, porque es un área turística, boscosa, ideal para escalar, hacer camping, disfrutar de la naturaleza. Al Mencho le encantaba el lugar, siendo probable su presencia continua. Incluso, se encontró un improvisado sitio con una máquina para problemas renales. Se sabe que el Mencho tenía serios problemas renales y requería constantes diálisis para limpiar su sangre por su falla renal.

El desenlace del operativo emprendido por las Fuerzas Armadas mexicanas, no era el esperado, porque se pretendía capturarlo, no matarlo, pero se desató la violencia porque el “señor de los gallos” se resistió. No creo que el Ejercito mexicano tuviera la orden de matarlo, como la derecha argumenta. La intención original era apañarlo y, con trámites o sin gestiones, podría haber sido entregado a Estados Unidos. Como lo comenté en la primera parte de este comentario, lo más curioso es la reacción de la derecha mexicana. En Estados Unidos se ha reconocido el éxito del operativo, mientras en México, tanto en los medios corporativos golpistas y las redes sociales, se enfiló una campaña en contra de la presidenta de México y la 4T. Al parecer, causó tremendo enojo a la derecha por el suceso. Por eso surgen más dudas sobre los vínculos del Mencho con una serie de actores que reaccionaron en contra de las Fuerzas Armadas, con una actitud reprobable por no reconocer a los 25 caídos de la Guardia Nacional y el Ejército mexicano.

Tapalpa, un municipio jalisciense de ensueño, cuya cabecera es básicamente una zona turística a la que arriba gente de Jalisco o de entidades aledañas, a disfrutar de los bosques y realizar actividades relacionadas con esta área boscosa y montañosa, se convirtió en los últimos años en el refugio favorito del Mencho. En la cabaña en la que pernoctó antes de que fuera perseguido por las Fuerzas Armadas, se encontraron interesantes indicios sobre su presencia. Al parecer, no era nueva su estancia, lo que no pareció interesar mucho a las autoridades, tanto estatales como municipales. En redes sociales se plantea que nadie vio los convoyes que solían llegar a la cabaña del amor del Mencho, porque el líder del CJNG no llegaba como cualquier ciudadano o turista a su casita para esperar a sus amores, tampoco supieron que en los alrededores se montó un pequeño consultorio-hospital para atender la enfermedad renal del Mencho.

La enfermedad renal que padecía el Mencho, exigía, no solo la máquina para sus diálisis cotidianas, sino medicamentos y algún personal especializado para practicarle sus tratamientos. ¿Nadie supo, nadie sospechó cuando “reclutaban” enfermeras/os, médicos/cas para atender al “señor de los gallos”? Sin duda, las investigaciones sobre la estancia del Mencho, deben abarcar a funcionarios y otros personajes de Tapalpa. No para culpar a alguien, sino para tener información sobre las andanzas del capo del CJNG. Igualmente, la reciente novia del Mencho, de quien se dice en Guadalajara es integrante de la conservadora y elitista oligarquía de Jalisco, debería de declarar sobre sus vínculos con el Mencho. La vida del Mencho en Jalisco, a pesar de su enfermedad renal grave, no era anónima. Se sabían de sus movimientos y sus relaciones con diversos sectores de la sociedad jalisciense.

Si el Estado mexicano tiene la intención de desmantelar a uno de los carteles más sangrientos y poderosos de México y el mundo, debe de indagar más allá del paraíso dorado del Mencho. No hay duda que el golpe fue exitoso, pero falta desmantelar sus redes empresariales y poder.

jueves, 26 de febrero de 2026

La muerte del “Mencho”, ¿el fin del CJNG? 1

 

La respuesta de diversas células del CJNG asentadas en distintos estados del país, varios aledaños a Jalisco, sede de ese grupo delictivo, ha sido en extremo violenta. En el Centro-Occidente y hasta Tamaulipas y Baja California, los bloqueos y quema de vehículos se extendieron durante todo el día. Incluso, las redes sociales fueron inundadas de videos y mensajes con mentiras y fakenews, los cuales pretendían hacer del país un incendio, pero nunca fue así. Al operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera, el “Mencho”, siguió una campaña de contrapropaganda, quizás un poco débil, del gobierno federal, pero entendible.

Este episodio, que nada tiene que ver con la guerra contra el narco declarada por el espurio Felipe Calderón, quien en realidad con su secretario de Seguridad que favoreció a un grupo delincuencial, hoy preso por narco en Estados Unidos, generó las condiciones para la expansión y consolidación del CJNG liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, AKA El Mencho, mostró la capacidad de respuesta del crimen organizado y también la fuerza del Estado mexicano. Dos fuerzas que en el enfrentamiento del domingo perdió el CJNG y sus células en todos los estados del país en los que abundaron los bloqueos, particularmente en Jalisco, Michoacán y Guanajuato.

Son tres estados en los que el CNJG ha sentado su dominio por diversos medios, en los que el terror, el miedo, la extorsión y la violencia criminal son continuas. En Jalisco, con sospechas de que los gobiernos de Movimiento Ciudadano permitieron su prevalencia, la respuesta del crimen organizado fue atroz. Situación que, por lo menos hasta el lunes, siguió en algunas zonas, mientras la sociedad jalisciense intentaba reincorporarse. En Michoacán, en varias áreas, sobre todo en Tierra Caliente, el CJNG ha conformado e integrado a grupos delincuenciales locales a su estructura. Franquicias que operan con impunidad. En Guanajuato, el escenario es similar o peor.

Ahora bien, la muerte del Mencho ha aclarado, con particular contundencia, el papel de los medios corporativos golpistas, sus escribanos y locutores, y múltiples respuestas, muchas desquiciadas, en las redes sociales, en las que por medio de IA intentaron construir una realidad paralela en la que el país se incendiaba. Efectivamente, hubo violencia. Al menos 27 personas, entre soldados e integrantes de la Guardia Nacional, el Ejército mexicano y otros funcionarios estatales, fueron víctimas de la refriega desatada por los delincuentes, pero hubo muy pocas víctimas civiles.

¿La muerte del Mencho augura el fin del CJNG? Es de dudarse. Entre las hipótesis que implica, resaltan la posible guerra intestina al interior de la organización criminal por el liderazgo; la fragmentación de las distintas células que debían obediencia al CJNG, ahora sin líder máximo, o el fin de las franquicias que el Mencho tuvo la capacidad empresarial de crear para expandir su dominio, tanto en México como en otros países del mundo. Las preguntas son parte de un ejercicio de imaginación, más que certezas. Se comenta que el Tuli, ese personaje que tenía millones de pesos y miles de dólares en efectivo, quien encabezó la respuesta violenta del CJNG, hasta que fue eliminado por el Ejército mexicano, era el previsible heredero, pero su abatimiento deja dudas.

El Mencho tuvo la capacidad empresarial para tejer una amplia red de complicidades con empresarios y políticos en México, la que se expandió también a Estados Unidos y otros países del mundo. ¿Qué pasará con esta red criminal? En nuestro país no solo expandió su tráfico con estupefacientes hasta tener al fentanilo entre sus grandes productos de exportación, en particular para el país del norte y sus adictos, sino a nivel global se convirtió en el cartel criminal más importante, el cual superó a otras mafias globales, con su particular manera de integrarse al capitalismo. Recordemos que el capital no tiene patria. Lo interesante del dominio y dinámica del CJNG, es su capacidad de expandirse como una corporación empresarial que se fue imponiendo en el mundo capitalista. ¿En qué quedará su enorme actividad empresarial-criminal?

sábado, 7 de febrero de 2026

Fascismo mediático

 

El ministro presidente de la SCJN, participó en Querétaro, en el contexto de la reunión de aniversario de la Constitución de 1917, una situación un tanto inapropiada. Permitió que dos de sus asistentes, ante un incidente de café y crema que le cayeron en los zapatos, se agacharan a limpiárselos. La nota principal fue publicada por La Jornada, cuyo reportero describió el hecho como algo insólito, pero no escandalizó al respecto. La derecha fascista y sus medios corporativos, en cambio, han iniciado un golpeteo político e ideológico, tachando al ministro Aguilar de “racista”. Un indígena racista, pero el fascismo mediático se olvida que el racismo inverso no existe y que el ministro llegó a la SCJN por el voto popular. Los medios corporativos, desde antes de la elección del actual Poder Judicial, enfilaron una campaña porque su favorita SCJN anterior, ocupada por blancos y egresados de universidades elitistas, cuyos escandalosos privilegios han sido exhibidos, pero de los que la comentocracia privilegiada nada ha dicho.

Leer o escuchar los exabruptos de Azucena Uresti, Joaquín López Doriga, Adela Micha, entre otros, no aguantan el análisis. Son una serie de improperios, insultos y descalificaciones en contra de un hombre de los pueblos originarios que actualmente ocupa la presidencia de la SCJN. Por supuesto, el ministro presidente debió de haber evitado inmediatamente que sus asistentes hicieran lo que hicieron, pero fue una equivocación que no se justifica con los improperios de la derecha. Hace un par de semanas, las lujosas camionetas que el área administrativa había adquirido, provocó un escándalo mediático, en el incluso resaltó que el periódico Reforma había alterado los costos para hacer su nota periodística más escandalosa. Lo que está claro, en esta nueva etapa del Poder Judicial, y en particular de la SCJN, es la extrema vigilancia del fascismo mexicano sobre sus integrantes, pues extrañan a la anterior SCJN que les prodigaba amparos y privilegios. El mejor ejemplo es del deudor fiscal Ricardo Salinas Pliego, quien sigue debiendo más de 30 mil millones de pesos.

No hay disculpa para el suceso en el que sus asistentes reaccionaron de manera negativa, sin prever que los medios corporativos, de derecha e izquierda, los están vigilando, tampoco en el hecho de que el ministro presidente no se haya deslindado en el momento de una situación que posteriormente les dio a los medios fascistas nota, que se convirtió en insultos e improperios. A los medios corporativos golpistas no les interesan las disculpas y explicaciones que después ofreció el ministro Aguilar. El hecho es que están buscando escandalizar lo que sea para ocultar otros asuntos, como las listas de mexicanos y mexicanas, sobre todo empresarios y miembros de las elites económicas, en los archivos de Jeffrey Epstein, el conocido pedófilo y pederasta que solía invitar a los oligarcas y políticos de todo el mundo a compartir sus perversiones y abusos en contra de mujeres y menores de edad. En ningún medio corporativo, se han revisado esas listas. Sin duda, aparecer en esos archivos a nadie hace culpable de los crímenes sexuales de Epstein, pero la sospecha se alimenta.

El desvarío de ministro Aguilar fue un buen pretexto para enfilar un nuevo ataque racista, clasista y discriminatorio en contra de un personaje que sin ambages se ha declarado oriundo de los pueblos originarios de este país. La andanada de insultos e improperios son parte de un escándalo mediático que busca desautorizar a la nueva SCJN. Los medios corporativos golpistas necesitan a la anterior SCJN porque su blanquitud les autorizaba otorgar privilegios a los oligarcas y a otras elites mediáticas. El presidente de la SCJN tendrá que estar más atento a las situaciones en las que se involucra. Su investidura lo exige y su arribo al máximo cargo del Poder Judicial, debe estar más allá de cualquier diatriba y cuestionamiento insano y escandalosamente mediático de los fascistas parapetados en los medios corporativos golpistas.

Los archivos Epstein

 

Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, finalmente salieron a la luz pública los últimos archivos de Jeffrey Epstein. Lo hasta ahora publicado, porque seguro fueron expurgados con la finalidad de desvanecer a uno de los protagonistas hoy en entredicho, revelan muchos escenarios: pedofilia, pederastia, elites coludidas, manejo de fortunas sin origen claro, políticos de diversas latitudes participando en las cenas del pedófilo, inversores ávidos de dividendos, cómplices ignorando al pedófilo y manipulación de documentos. Es el caso del nombre de AMLO, el cual aparece citado, pero como parte de una solicitud de información de la justicia estadounidense, no como parte del entramado de la basura Epstein. Quien le crea a la basura Chumel Torres, retuiteado por el fascista sionista Enrique Krauze, es lamentable. Son la basura de la derecha y la ultraderecha mexicana que pretenden dar golpes de imbecilidad diariamente.

A la par de su meteórica carrera financiara y multimillonaria vida, Epstein fue tejiendo una red de pederastia y pedofilia en la que muchos oligarcas participaban. En particular de Estados Unidos, pero hoy se conocen nombres de otras nacionalidades. Como lo he suscrito en otros lados, no todos los nombres que aparecen en los archivos Epstein pueden ser tildados de pederastas y pedófilos, pero al menos de cómplices sí. Porque, según testimonios de diversos personajes, en los círculos financieros y delincuenciales se sabía de los perversos apetitos sexuales de Epstein por cierto tipo de mujeres: menores de edad. Asimismo, eran conocidas sus fiestas en la isla de su propiedad, las cuales no eran unas simples reuniones con políticos, oligarcas, financieros y amigos íntimos, sino escenarios donde el abuso de mujeres y menores de edad era la regla. El señor Epstein tenía a un selecto grupo de amistades, multimillonarios y políticos, que compartían su pasión pederasta y pedófila. Abusar de mujeres y menores de edad saciaba sus apetitos.

La pedofilia y la pederastia no son privativas de las oligarquías, los políticos poderosos y otros personajes. Ahora se sabe que Epstein mantenía cercana correspondencia con académicos e intelectuales de diverso origen ideológico y político. Tampoco significa que todos fueran pederastas y pedófilos, pero confirma su complicidad. La diferencia crucial con el pederasta y el pedófilo de poca monta, desclasado, a veces marginal, radica en que las elites tienen poder económico y político, el cual ejercen de manera invariable sobre los y las vulnerables. Son hombres y, a veces, mujeres a quienes no se les tienta el corazón abusar de niños, niñas y otras mujeres de edad. Saben cómo ejercer sus más bajos instintos humanos –porque son humanos, nos guste o no y son parte de la evolución de la humanidad como especie dominante, aunque no se sabe de especies supuestamente inferiores pederastas y pedófilas- porque el poder económico y político les da la oportunidad de hacerlo.

Jeffrey Epstein, estadounidense de origen judío, nunca se limitó ante las barreras religiosas e ideológicas -¿psicológicas?- que sus perversiones le dictaron. No sabemos muchos de sus perversiones previas a su consolidación financiera y amigo de oligarcas y políticos, pero es seguro que, desde joven, esa pulsión pederasta y pedófila lo acompañó. Y la ejerció. La pederastia y la pedofilia son pulsiones que llevan a muchos individuos a abusar de menores de edad –niños o niñas- y a justificar sus acciones –como Sergio Sarmiento, el defensor del deudor fiscal Ricardo Salinas Pliego, quien aparece al menos 77 veces en los archivos Epstein- como “amor” por los menores de edad. Dicen que nadie debería impedirles expresar ese “amor”. Lo que en realidad señalan es que abusar de menores de edad debería ser una regla. Si bien, el origen socioeconómico y étnico no definen a un pederasta y pedófilo, el poder económico y político hace una gran diferencia. Epstein lo sabía. Por eso organizó una gran red en la que el financierismo era el parapeto para ocultar los abusos en contra de mujeres y menores de edad.

jueves, 5 de febrero de 2026

Oligarquía, pederastia y pedofilia

 

Buena parte de los grupos desmantelados y los individuos encarcelados, relacionados con la pederastia y la pedofilia, están vinculados a redes de diverso tipo que son parte de las oligarquías nacionales e internacionales. El caso de Epstein, aparece actualmente como paradigmático porque exhibe al presidente Donald Trump y a una serie de personajes, tanto estadounidenses como de otros países. Todos conspicuos miembros de las oligarquías, particularmente de Estados Unidos, pero muchos más de otros países, como los mexicanos señalados en los archivos recién revelados. Por supuesto, el hecho de que muchos personajes, hombres y mujeres, aparezcan en esos documentos, no los convierte automáticamente en pederastas, pedófilos o ligados a las redes de tráfico y abuso de mujeres y menores de edad.

Muchos de los personajes que aparecen en los archivos de Epstein, son parte de una red financiera que quizás les sirvió, incluso, para lavar dinero. Claro, hay otros que sin duda están vinculados a la otra red: pedófilos y pederastas que no solo invirtieron en los fondos Epstein, sino también participaron en el abuso de mujeres y menores de edad en la isla de Jeffrey Epstein. En este sentido, observamos como las oligarquías nacionales e internacionales, convergen con las redes financieras que Epstein fue tejiendo para financiar su propia fortuna y sus actividades ilícitas. Existen muchos casos que sería necesario investigar a fondo, como en el caso del famoso deudor fiscal mexicano, quien aparece al menos 26 veces en los archivos Epstein. Según esos mismos documentos, asistió a unas cenas con el pederasta y pedófilo, además de que el mismo Epstein invirtió en los negocios de Ricardo Salinas Pliego.

Lo que los archivos Epstein revelan es que esa convergencia entre finanzas privadas y redes de tráfico y abuso de mujeres y menores de edad, fue altamente funcional. Un sector de los invitados de Epstein efectivamente participó de las perversiones y abusos del pederasta y pedófilo. Y fueron invitados frecuentes. En tanto, otros y otras que cenaron con Epstein, buscaban acrecentar sus fortunas personales y empresariales con inversiones del empresario Epstein y del cruce financiero con otros clientes del mismo. Pero, algunos de los asistentes a sus cenas y a sus fiestas en su isla, no solo invertían en los fondos de Epstein, sino también participaban de sus perversidades y abusos en contra de mujeres y menores de edad. Los archivos Epstein, también revelan que sus amigos oligarcas, casados, con hijo e hijas, respetados empresarios y ricos, tienen, como parte de sus lujosas vidas, prácticas sexuales que incluyen la pederastia y la pedofilia.

Nada extraño que exquisitos miembros de las oligarquías sean pederastas y pedófilos, a quienes no les importa que sus perversidades humillen y agredan a mujeres y menores de edad. Sus apetitos sexuales son pagados con buenos dividendos en la bolsa de valores. La oligarquía pederasta y pedófila, tuvo en Epstein a un gran cómplice para justificar sus perversiones y abusos. Igualmente, muchos integrantes de las oligarquías ignoraron a propósito lo que realmente hacía Epstein, y se enrolaron en sus inversiones, lo que indica, parafraseando a Marx, que al capital no tiene nacionalidad, menos si los dueños del capital son pederastas y pedófilos. Es lo que los archivos Epstein plantean: las perversiones y violencia de la oligarquía en contra de las mujeres y menores de edad es lo de menos. Lo único importante es que inviertan sus capitales. Lo demás, son nimiedades de los humanos perversos.

La oligarquía y los pederastas y pedófilos suelen tener agendas convergentes. Muchos son hombres casados, con hijos e hijas, “respetables” entre las elites empresariales, pero con vínculos con iguales que comparten sus perversiones. Suponer que un adulto se relacione sexualmente con menores de edad, como Sergio Sarmiento –TvAzteca, Reforma- defiende, no debería ser sancionado, no solo es maligno, es también enfermizo y perverso. Es detestable.

sábado, 31 de enero de 2026

La debacle

 

Redadas violentas, asesinatos de ciudadanos estadounidenses blancos –WASP, para mayores detalles-, uso de niños para arrestar a sus padres, represión. Donald Trump y sus violencias indescriptibles, no solo secuestran presidentes legítimos y coaccionan países que de ninguna manera amenazan su seguridad, como es el caso de Cuba que durante 60 años ha resistido el amago estadounidense con un bloqueo que aniquila a un pueblo entero, no al gobierno que lo encabeza, sino también aparece en más de 3 mil referencias en los archivos del pedófilo Jeffrey Epstein. Le guste o no a los miembros de MAGA y a los republicanos, votaron por un delincuente, condenado por la justicia estadounidense por más de 30 cargos criminales, y los archivos Epstein prueban que el vínculo con su gran amigo pedófilo no fue una simple amistad. Donald Trump es pedófilo y abusador de mujeres. Espero que los WASP de MAGA sepan cómo vivir de tantas atrocidades.

Ahora bien, creo que pocos esperan que los MAGA tengan algo de consciencia sobre el criminal al que eligieron como presidente. Y los latinos que votaron por este criminal, apenas se están dando cuenta de sus imbecilidades. Venezolanos, cubanos y de otras nacionalidades, incluidos mexicanos y de origen mexicano, se han enfrentado con la furia antiinmigrante y antilatina. Por ejemplo, algunos venezolanos y cubanos han tenido que aceptar, en sus redes sociales, que fueron deportados a sus países de origen solo por ser latinos. Los mexicanos deportados, que hay muchos, no han dicho nada, por la vergüenza que les provoca haber votado por un criminal. Muchos mexicanos siguen intentando cruzar a Estados Unidos, igual que otros latinos que ahora han tenido que permanecer en México, pero no aceptan que su voto por Trump se les está revirtiendo.

En California, Texas e Illinois, residen miles de latinos de origen mexicano, pero hasta ahora no han planteado que se equivocaron. Quizás es urgente y necesario que acepten que el trumpismo los encandiló, porque supusieron que serían mejor que otros, particularmente los recién llegados, pero las cosas se les están revirtiendo. La debacle de la sociedad estadounidense no solo es causada por Donald Trump, sino por quienes votaron por el energúmeno criminal. Y los mexicanos que recientemente accedieron a la naturalización, se equivocan cuando enaltecen la Constitución de Estados Unidos, pues creen que era prístina y grandiosa. Pero si leyeran muy bien sus líneas, verían que lo que Trump está haciendo, está sustentado en esa Constitución que algunos morenos mexicanos defienden.

La debacle no es solo lo que Trump está causando con sus políticas, sino que muchas de esas políticas extremas están sustentadas en la Constitución de Estados Unidos. Portar armas, legalmente, aunque Donald Trump diga que no deben portar armas, como en el caso del blanco enfermero asesinado por ICE, es una de las “grandes” enmiendas estadounidenses. No culpo al asesinado, pero haber portado un arma lo convirtió en blanco del ICE y del gobierno trumpista para justificar su asesinato. Estados Unidos está sucumbiendo por un gobierno represor, fascista, pero nombrarlo fascista no es suficiente. Las raíces del fascismo están en la propia Constitución de ese país. Académicos estadounidenses han documentado, por ejemplo, que Hitler y los nazis alemanes, retomaron políticas y conductas prevalecientes en la fundación de Estados Unidos. Los conservadores cuáqueros se oponían violentamente a cualquier cuestionamiento a sus 13 colonias. Asimismo, el conservadurismo extremo blanco llevó al exterminio atroz de miles de nativos norteamericanos. Y el arribo de los anglosajones alemanes y británicos posteriores, además de otros blancos europeos, hicieron de Estados Unidos un país racista, racializado y que desprecia a otros humanos de otro origen. Por ejemplo, chinos y japoneses, además de ser confinados en un momento dado, siguen siendo discriminados. Los mexicanos, a pesar de ser mano de obra fundamental, son despreciados por los WASP.

jueves, 29 de enero de 2026

Feminicidio

 

Pocos hombres y mujeres, en particular, tienen claridad sobre el feminicidio. Pero es muy preciso: es el asesinato u homicidio de una mujer, simple y llanamente por ser mujer. En algunas situaciones feminicidas pueden participar o saber algunas mujeres, pero no denuncian ni dicen nada, por sus vínculos con el feminicida. Hay casos realmente atroces. Si bien, en la mayoría de las ocasiones un autor material es el –aparente- solitario asesino, en otros, se sabe que gente cercana al feminicida se enteró o tuvo información que no implicó una denuncia. Se supo, pero se decidió ocultar o ignorar. Los humanos suelen ocultar lo que sus amigos o amantes hacen, sobre todo si se trata de un asesinato. Sus justificaciones son simplistas: lo amaba, no creía, era mi amigo, etc. Cualquier pretexto es bueno para encubrir un crimen. Cientos de casos son descritos en la prensa roja. Y estas situaciones pueden incluir a otras mujeres, pero en particular a hombres. El género, en estos casos, parece que puede jugar un papel importante.

Sin embargo, cuando se revisan algunos casos en los que no hubo ocultamiento o complicidad, sino una actuación violenta y soterrada, el feminicidio toma otra configuración. Los hombres suelen asesinar a las mujeres –novias, esposas, concubinas, parejas, etc.- solo por ser mujeres, pero en muchas ocasiones gente cercana –mujeres u hombres- saben lo que sucedió, pero no hacen nada. Se escudan en el “amor” o la “amistad” por el feminicida. La mujer asesinada queda en un plano menor. Seguro han de pensar que “algo” hizo para “enardecer” al feminicida o que sucedió porque la mujer se lo merecía. Por ello, es realmente cuestionable que una amiga del feminicida Diego Urik, quien en Morelia asesino a Jessica, ahora salga en #Instagram a justificarse. Cuestiona a sus “haters”, pero en ningún momento asume que es cómplice de feminicidio y que, en su momento, supo que su amante había asesinado a otra mujer. Hoy dice que ha “salvado” a otras mujeres de lo que no “salvó” a Jessica.

Esta mujer es cómplice de feminicidio, porque supo que su “amor” había asesinado a Jessica. Y no solo ella. Al menos otras dos personas lo supieron, pero no denunciaron el atroz asesinato. Fue la autoridad la que, presionada por los familiares de la asesinada, que llevaron a la justicia a Diego Urik. Si bien, esta mujer y sus amigos fueron llamados como testigos, no hubo consecuencias por su complicidad. En estos últimos días, el feminicida recibió 50 años por su atroz crimen, mientras una de sus cómplices sale en #Instagram a decir “su verdad”, es decir, una verdad manipulada, psicologizada y psiquiatrizada, pero en la que no asume su complicidad en el atroz asesinato. A veces, algunas mujeres son enemigas de otras mujeres, pero no es porque sí, sino porque el patriarcado lo exige. Entre los hombres, abundan los cómplices para lo que sea: violaciones, abusos, maltrato, asesinatos, pero algunas mujeres se convierten en cómplices por “amor”, es decir, por sumisión al patriarcado.

No ignoraré los cuestionamientos que podrían surgir de este comentario, pero es necesario desenmascarar el simplismo y lo que se quiere asumir como una declaración para ahuyentar demonios que los psicólogos y psiquiatras pretenden limpiar después de costosos lloriqueos autovictimizantes de cómplices de un feminicidio. En el video de esta mujer que intenta justificar su amor por un feminicida, no hay la asunción de complicidad e ignorancia que exhibió en su momento cuando supo del feminicidio de Jessica. 50 años no son suficientes para un feminicida. No soy partidario de la pena de muerte, pero Diego Urik merecía más años. Un joven que quizás pudo haber tenido algo de empatía con su novia, pero que no le importó. Un joven privilegiado, quien no tuvo una vida precaria. Un joven que fue defendido por su miserable familia, a pesar de saber que había asesinado a una mujer. Un joven cuya familia pagó abogados para intentar librarlo de un atroz feminicidio. La vida, en estos casos, no es injusta. La justicia llega, a veces.

miércoles, 14 de enero de 2026

Sabina Berman ¿amonestación pública o censura?

 

Silvana Rabinovich, judía argentina, plantea bien lo que implicó su entrevista con Sabina Berman, quien después decidió no transmitirla porque su arrogancia sionista la exhibía. La victimización de la gran entrevistadora y su defensa de su entrevista al fascista Eduardo Verástegui, también la exhibe. Las defensorías de los canales 14 y Once, expusieron sus discrepancias, a pesar de que la izquierda buenaondita (Julio Astillero, Vicente Serrano –Sin Censura-, Álvaro Delgado-Alejandro Páez Varela, Francisco Cruz, entre otros youtuberos, un tanto histéricos- solo han expresado su odio en contra de la 4T. La izquierda buenaondita no tiene una narrativa crítica, cuestionadora, solo el odio, muy cercano a la derecha, que pueden anidar. Sí, la 4T se puede equivocar, pero acusarla de censura, ignorando las posturas previas de la protagonista, quien en otro momento censuró su propia entrevista a otra judía, pero propalestina, es repugnante.

La izquierda buenaondita se ha exhibido gritando censura, pero no tiene un punto medio. Darle al fascismo un lugar en sus medios, es hasta imbécil. No tiene que ver si las “audiencias” son tratadas o no como sin opinión propia, sino con lo que cree esa izquierda sobre esas “audiencias”. Lo destacable del debate es que las “audiencias” no están presentes, tanto en los argumentos de las defensorías de los canales de televisión 14 y Once, pero menos en el griterío de la izquierda buenaondita que supuestamente es su representante. En otros medios alternativos escuché la idea de “amonestación” a Sabina Berman, negando la censura. Es decir, como ya es común en Sabina Berman, entrevista a personajes que en realidad representan algunas de sus posturas. O qué podemos pensar en la censura de la señora Berman a Silvana Rabinovich.

Veo en los medios youtuberos que han convertido a Sabina Berman en referencia obligada, que nadie la cuestiona. Hasta ahora, ni Julio Astillero, Vicente Serrano, Manuel Pedrero, entre otros, la han cuestionado. Solo escucho decir que su entrevista es “genial”, y quienes no transmitieron la diatriba fascista, es censura. Nadie plantea que el fascismo no es una opinión. Es más simple de lo que parece: es violencia y genocidio. Gaza, Minneapolis, Los Ángeles, etc. ¿La izquierda buenaondita necesitara más pruebas de la masacre fascista? Es increíble que Julio Astillero, por ejemplo, sea tan amable con un fascista. Lo mismo Vicente Serrano. Y el colérico comentario de Francisco Cruz, es deleznable.

La derecha y la izquierda buenaondita, aunque lo niegue ese pequeño sector de la izquierda, espera, con la salivación obscena, que la presidenta de México fracase. Al inicio de la gestión de AMLO, la izquierda buenaondita soñaba con la radicalidad de la 4T, sin explorar el contexto en el que muchos mexicanos votaron por Morena. La mayoría de los mexicanos son conservadores, a pesar de lo que hoy llaman la conscientización de millones, pero jamás han buscado que México se convierta, por decreto, en socialista o comunista. Mi postura ha sido precisa: Voté por un gobierno progresista, no porque AMLO o Claudia Sheinbaum declararan a México como país “socialista”, “comunista”. El comunismo jamás ha existido. El socialismo menos. Los modelos de Cuba, Hugo Chávez, u otro país –Vietnam, por ejemplo- son eso, modelos. Y como algún experto en su momento planteó ¿socialismo en un solo país?

En este contexto, Sabina Berman se equivoca. No puede defender a la ultraderecha como una simple opinión. El fascismo, no es una opinión, es una postura política para acabar con la humanidad que no está de acuerdo. Eso le hace falta a los youtuberos. Precisar que entrevistan o defienden a fascistas. Es el caso de Julio Astillero y Francisco Cruz. Despotrican en contra de la 4T, pero jamás dicen que están defendiendo a sus amigos fascistas. Los fascistas son buenos para hacer de los medios, alternativos o no, sus defensores. Es lo que la histeria de Francisco Cruz, tanto en Julio Astillero como en Vicente Serrano, quieren dejar.

sábado, 10 de enero de 2026

El pasado importa

 

La pregunta de un reportero en la conferencia del pueblo (07/01/2026), en torno al cuestionamiento de Sergio Sarmiento para dejar de recordar el desastroso capítulo del gobierno del PAN que tuvo en Felipe Calderón al principal cancerbero que convirtió al país en una fosa común, con su guerra en contra del narcotráfico liderada por un narco hoy preso en Estados Unidos, me devolvió el recuerdo que he compartido en otra ocasión: hace varios años, una amiga, orgullosa priista, al comentarle algunos hechos acaecidos durante los gobiernos del PRI y el PAN, me dijo cortante “eso ya pasó”. No me callé, no acostumbro hacerlo, regresé sobre el tema.

Quienes nos educamos en el contexto de las ciencias sociales, sabemos la importancia que el pasado tiene, no solo en nuestros estudios académicos, sino también en nuestras concepciones y análisis de la realidad. Los estudios antropológicos, el trabajo de campo es fundamental para establecer patrones y puntos de partida desde la realidad de nuestros sujetos de estudio, es decir, de las personas con quienes trabajamos, me dieron la posibilidad de observar el comportamiento de las personas -3 dimensiones, como plantearía Bronislaw Malinowski en su extraordinaria obra Los argonautas del Pacífico occidental- y tener una idea de su realidad individual y colectiva. También, mostraron la importancia que el pasado tiene.

El pasado importa. No es que la 4T, AMLO y Claudia Sheinbaum se aferren. Es porque nuestra realidad actual está sujeta a ese pasado, lo que muchas políticas públicas –seguridad, derechos sociales, etc.- intentan cambiar. Por ejemplo, durante 36 años -4 sexenios priistas y dos panistas- los gobiernos neoliberales hundieron en la pobreza a millones de mexicanos, mientras unos pocos amasaban inmensas fortunas personales y familiares con dinero público y políticas gubernamentales que los favorecían. En los pasados siete años, el aumento a los salarios mínimos y las políticas sociales del gobierno de la 4T, lograron dos hazañas: 13.5 millones de personas salieron de la pobreza y muchos, según el Banco Mundial, se ubican actualmente en los sectores de clase media mexicanos. La movilidad social volvió a ser una palanca del bienestar.

Asimismo, la guerra emprendida por Felipe Calderón, supuestamente en contra del narco, encabezada por un narco, sumió al país en la oscuridad de matanzas, ejecuciones extrajudiciales, asesinatos, desapariciones, reclutamiento de jóvenes, crecimiento de las adicciones, entre otros hechos. Los sexenios del cancerbero Felipe Calderón y el corrupto Enrique Peña Nieto, nada hicieron por detener la guerra desatada por el panista Calderón. Aunque Genaro García Luna no continuó como funcionario público, fundó una serie de empresas y obtuvo contratos que lo volvieron multimillonario, incluidos algunos socios/as que hoy están siendo detenidos. La guerra contra el narco, no solo hizo millonarios a unos cuantos, sino también convirtió al país en una fosa clandestina. Los desaparecidos de ayer y de hoy son parte de esa guerra.

El pasado importa, porque recordarlo y tenerlo presente es decirles a las actuales generaciones que el país enfrenta retos y situaciones que no surgieron de la nada, sino de lo que los gobiernos anteriores del PRI y el PAN hicieron. No se trata de horrorizar a nadie. Suficiente tuvimos quienes vivimos esa etapa. Acteal, Lomas de Salvarcar, San Fernando, TecMonterrey, etc., son solo algunos episodios que este escribano observó con horror. Y las matanzas diarias que los medios corporativos golpistas ocultaron mediante un acuerdo con el narcogobierno de Calderón. No es que ese pasado nos persiga inexorablemente. Es solo que el pasado importa, porque recordando nos percatamos que México no se bañó de sangre de la nada. Felipe Calderón, Genaro García Luna y otros cancerberos del PAN y el PRI, convirtieron a este país en una “amenaza” para Trump. Es decir, un pretexto para invadir México, un pretexto más de la derecha antipatriota para hacer de México una colonia sometida a un imperio decadente.

La tibieza del progresismo latinoamericano

 

Las izquierdas en América Latina, están pasmadas ante el ataque de Donald Trump contra Venezuela y, lo que parece, el sometimiento del chavismo-madurismo en ese país. Hay resistencia, pero ante las circunstancias de un imperio envalentonado, la cúpula madurista está negociando con su peor enemigo. Hoy se sabe que pronto reinstalarán embajadas en ambas naciones. Dicen que las apariencias engañan, pero la reacción del chavismo-madurismo está limitada. A nivel latinoamericano, el golpe asesino del Trumpismo –lancheros asesinados, guardia personal de Nicolás Maduro asesinados, bombardeos en varias ciudades, incluida Caracas- puso a las izquierdas en jaque. Pocos pronunciamientos contundentes, intelectuales desarticulados, prensa de izquierda que primero se justifica con el “mal gobierno” de Maduro, izquierdas electorales y mandatarios progresistas tibios.

Durante varios meses, la propia izquierda negó que Donald Trump golpearía a Venezuela. No lo consideraban “capaz” de tal barbaridad, pero el escenario mundial generó las condiciones para la acción bélica estadounidense. Las izquierdas, tanto latinoamericanas como europeas y de otros países, no hicieron mucho para condenar el genocidio en Gaza, menos las maniobras de la guerra Rusia-Ucrania. Tampoco alzaron la voz para condenar el otorgamiento de un premio Nobel a una cancerbera fascista como María Corina Machado. De la derecha se puede esperar todo lo anterior. No dudaron en aplaudir al Trumpismo, sus amenazas, y finalmente su ataque a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. En México, el comportamiento de las izquierdas no ha estado muy alejado del de las izquierdas latinoamericanas y europeas. Las marchas a favor de los palestinos, no están lideradas por la izquierda, sino por un conjunto de ciudadanos horrorizados por el asesinato masivo de miles de palestinos.

En este contexto, sobresale la complicidad de medios de comunicación corporativos golpistas y muchos alternativos, algunos de los cuales, en el caso de México, se han centrado en la crítica feroz a las conferencias mañaneras o algunas equivocaciones de la presidenta de México; muchos periodistas, tanto de los medios corporativos como de los espacios alternativos –youtuberos-, antes que condenar la invasión a Venezuela, se descartan del chavismo-madurismo, lo que políticamente desvanece su supuesta oposición a la invasión; diversos académicos, siguen la misma ruta del periodismo derechista y de izquierda, pues a su desaprobación, precede el deslinde del madurismo, por considerar que Maduro era antidemocrático y autoritarios, y finalmente, los dizque defensores de derechos humanos, centran sus alegatos en las violaciones a los derechos humanos del madurismo, lo que no es censurable, pero anteponen a la invasión y al secuestro, sus fantasías sobre los derechos humanos. No ven, en la invasión de Estados Unidos, y el secuestro del presidente Maduro, violaciones de facto a la legalidad internacional y los derechos humanos.

Si bien, Nicolás Maduro no fue lo que muchos izquierdistas y progres buenaondita hubiesen deseado, su secuestro y la violación a sus derechos humanos es real. Asimismo, ignorar que el brutal bloqueo a Venezuela, perpetrado por Estados Unidos y Europa, no impactó la economía y la vida de millones de venezolanos que tuvieron que salir de su país porque sus condiciones de vida fueron empeorando –unos 7 millones de venezolanos salieron de su país, la mayoría rumbo a Estados Unidos, país que hoy los está expulsando, mientras miles permanecen en México y otros países de América Latina en los que se han tenido que asentar (en el caso de Chile, el próximo gobierno derechista pinochetista ha amenazado con expulsarlos)- es criminal. Los dizque defensores de derechos humanos, periodistas, académicos, izquierdistas y progres buenaondita, viven en un mundo de fantasía en el sus principales referentes son de derecha. A las izquierdas y los progresistas les hace falta calle y un golpe de realidad.

jueves, 8 de enero de 2026

¿Moralidad Trumpista?

 

El New York Times está publicando una larga entrevista que incomodará a muchos, incluso el mismo Donald Trump, por las respuestas que dio a los reporteros del Times. En la primera parte de las respuestas dadas a Zolan Kanno-Youngs, Tyler Pager, Katie Rogers y David E. Sanger, afirma que solo “My own morality. My own mind. It’s the only thing that can stop me” (mi propia moralidad, mi propia mente, es lo único que puede detenerme). Es sabido que está condenado por el sistema de justicia estadounidense por más de 30 delitos, aunque no lo pueden encarcelar por ser el presidente de Estados Unidos, y los archivos de Jeffrey Epstein, no solo lo ligan, sino lo involucran directamente con actos pedófilos y abusivos en contra de mujeres menores de edad. A esa moralidad apela, aunque es la inmoralidad de un mandatario que supone que el mundo tiene que rendirse a sus perversiones.

La primera parte de la entrevista del New York Times (08/01/2026), es reveladora. Donald Trump expresa con claridad que su moralina conducta en torno a su propio país y al mundo externo son retorcidas. En Minneapolis, fue asesinada una escritora, poeta, madre, mujer por un sicario del ICE. No solo esa instancia represora y asesina de inmigrantes y ciudadanos de Estados Unidos –la mujer, aunque es indebido lo que voy a decir, era blanca, de clase media, WASP-, fue justificada por Trump acusándola de “izquierdista radical”, pero los videos lo desmienten de manera indignante. La mujer no era “radical”, era una madre clasemediera blanca que bloqueó al ICE para proteger a los inmigrantes que estaban siendo reprimidos. La mujer intentó moverse de manera lenta, sin amenazar a nadie, pero el odio de un agente de ICE, ese odio alimentado por la “moral” de Donald Trump, la asesinó a sangre fría.

En este contexto, vale la pena preguntarse si ese agente de ICE tendrá remordimientos sobre el asesinato que cometió y si sabe que es un asesino, un homicida, a quien un uniforme antiinmigrante le da “permiso” para asesinar, incluso a una ciudadana estadounidense blanca. Hago hincapié, indebidamente en este aspecto, pero tenemos que entender que Estados Unidos es una sociedad profundamente racializada. Millones de estadounidenses creen en la falacia y la fantasía de las razas, las cuales se basan, básicamente, en el color de la piel y algunos estudios sesgados y racializados sobre supuestas diferencias “mentales” entre personas de diferente color de la piel. La humanidad no es una raza o muchas razas. Es la humanidad. Diferentes procesos adaptativos a climas, geografías, regiones, etc., pudieron dar pie al surgimiento de diferencias en el color de la piel, los ojos –en el caso de los ojos claros se ha comprobado que es una anomalía genética, no una distinción racial-, el cabello.

Sin embargo, el moralismo Trumpista y de MAGA, no están dispuestos a aceptar las diferencias humanas, las que, incluso, como en el caso de muchas denominaciones cristianas protestantes, intentan justificar con sus biblias. Es el caso de los cristianos pentecostales. La diversidad de grupos, algunos anclados en interpretaciones muy cercanas a la moralidad Trumpista, suponen que las diferencias humanas son naturales porque su dios así lo quiso. El mundo está ahora atrapado en la moralidad de un individuo que mentalmente está limitado, e incluso supone que la supremacía de Estados Unidos es la supremacía de grupúsculos de blancos –WASP- que deben prevalecer por encima de otros humanos. Esa es la moralidad de Trump. Y al parecer, no tiene límites. Muchos analistas, incluso AMLO, han planteado que los halcones son los que definen las acciones de Trump, pero con esta primera parte de la entrevista del Times, nos damos cuenta que la perversa moralidad/inmoralidad de Trump es lo que prevalece. No es que la oligarquía, el complejo militar-industrial y el Deep State no sean actores importantes en las inmoralidades de Trump, pero usan a un individuo que, al parecer, no solo es moralmente inmoral, sino que es mentalmente extraño.

miércoles, 7 de enero de 2026

Es el petróleo, estúpido

 

Da pena ajena leer algunos posicionamientos de los otrora intelectuales de los gobiernos mexicanos neoliberales. Apapachados hasta que los hicieron millonarios, por medio de la compra de sus inútiles libros y revistas, dedicados a tergiversar la historia de México y justificar las desigualdades, la pobreza y la concentración de la riqueza en pocas manos, hoy pocos los escuchan y los leen. La reacción de esa “intelectualidad” es vergonzosa, peor la de la comentocracia que rayonea las páginas de “opinión” de la prensa corporativa golpista, con su odio y mentiras, es peor. Es el caso de Enrique Krauze en el periódico fascistoide Reforma, dirigido por un izquierdoide que se rindió al odio en contra de AMLO, Morena y la 4T, por unas migajas.

El aplaudido intelectual derechista, que se convirtió en millonario con recursos públicos, como algunos empresarios hoy multimillonarios, escribió, ante la invasión a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, que venía la recuperación de ese país, antes “sumido” en la dictadura chavista. Ahora, palabras más, palabras menos, llegó la “democracia”. No tardó el propio Donald Trump en contradecir a todos los que lo aplaudieron en nombre de la “libertad” y la “democracia”: es el petróleo, estúpidos. Efectivamente, a Donald Trump no le interesa la democracia y la libertad, le interesan los recursos naturales de los países que pueda y quiera invadir. Los ciudadanos y gobiernos de los países invadidos, son un obstáculo para la oligarquía estadounidense, el complejo militar-industrial y el Deep State.

No hay duda que la libertad y la democracia son simples eufemismos para Estados Unidos y Donald Trump. La embestida del imperio en decadencia, buscando recuperar la hegemonía perdida, es clara: recursos naturales para su industria militar (petróleo, litio y otras tierras raras). En ese país la situación económica empeora para millones de estadounidenses e inmigrantes. Los segundos son los que se están llevando la peor parte, aunque el estadounidense medio no ha reducido su ritmo de gastos, endeudándose con sus tarjetas de crédito, mientras la inflación sigue alta, también está en apuros. Solo los millonarios y multimillonarios están de fiesta. Estos últimos llevarán sus dólares a Venezuela para adueñarse del petróleo. Porque hay que repetirlo: es el petróleo, estúpido. Y la fascista María Corina Machado fue echa a un lado.

El amo de Estados Unidos, Donald Trump, no va a compartir su supuesto “triunfo” con una mediocre fascista, quien estuvo promoviendo, no solo la invasión de Estados Unidos a Venezuela, sino también que ese país se apropie del petróleo venezolano y otros recursos naturales. La oposición venezolana, como la oposición en otros países latinoamericanos son prescindibles. El embajador de Argentina en la ONU y el presidente Noboa de Ecuador, hicieron un gran ridículo afirmando que tenían informes de inteligencia sobre la supuesta existencia u operación del “Cartel de los Soles”, mentira que se les cayó unos días después cuando el propio Departamento de Estado precisó que ese cartel no existe, sino que se refiere a una red de corrupción.

Así como se deshizo de Corina Machado y su falderito, supuesto presidente de Venezuela, autoexiliado en España, lo hará con el delincuente fiscal Ricardo Salinas Pliego, Alito Moreno, Lilly Téllez, Ricardo Anaya y la caterva de supuestos opinadores e intelectuales derechistas mexicanos. Son su comparsa, pero son prescindibles. Para Trump está claro que le interesa el petróleo. Ahora anuncia que Venezuela le “entregará”, no comprará, entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Es el saqueo, la depredación. El capitalismo salvaje en su mayor expresión. Igualmente, esta situación hasta ha dejado con un pasmo y con la lengua mordida a algunos sectores de la izquierda mexicana que, por un lado, reclaman que el gobierno mexicano se radicalice, y por el otro, rechazaban la revolución bolivariana. Es el petróleo, estúpido, no la democracia, menos la libertad. Es un acto terrorista del imperialismo.